lunes, 19 de abril de 2010

¡Contentísima!..*

¡Estoy tan contenta! Parece mentira, por donde te puede sonreír la suerte a veces... ¡Es tan inesperada y a la vez tan bienvenida!...
Estaba aburrida, comiéndome el coco por culpa de alguien que no vale ni siquiera que me coma el coco por él, y me he puesto a mirar cosas por Internet. He pensado que podía volver a mirar mi correo, aunque lo había mirado esta tarde y no esperaba correo de nadie. Y cuál ha sido mi sorpresa cuando me encuentro un mail de alguien que no conozco que me propone participar en un cortometraje el próximo fin de semana, y  me añade incluso el guión. En lugar de hablarme de casting me habla de una simple entrevista con el director, y dan casi por hecho que voy a protagonizarlo. Sorprendida, respondo que me alegro de que hayan contado conmigo y que si pueden darme más datos sobre el rodaje, el horario y la dirección, pensando, ingénua de mí, que sería en algún estudio de Barcelona. Pues mi sorpresa todavía ha sido mayúscula cuando me han dicho que rodamos en el Empurdà, que nos vamos el jueves por la tarde y volvemos el domingo de madrugada. Y lo siguiente ha sido que, a las 0:44h me llama el director del corto, un tipo super ingenioso que no dejaba de hablar y de hablar, me cita para la entrevista mañana al mediodía, me pregunta mi opinión sobre el guión, cuatro preguntas más sobre mi formación como actriz, mi edad, mi registro interpretativo, y acto seguido pasa a contarme que nos iremos esos cuatro días a costes pagados a una casita rural para poder crear un buen ambiente familiar y de buen rollo para que el trabajo en la carretera sea mejor. Y lo de la carretera lo ha dicho porque el corto, muy ambicioso, transcurre de noche, dentro de un coche volcado a causa de un accidente que acaba de tener, y a punto de estallar... Dentro del coche van una madre y su hija de 18 años embarazada de cinco o seis meses... Al final, yo, la hija, me salvo. La madre no. ¡Es tan potente!... Me hace muchísima ilusión, el terreno del cine aún no lo tenía pisado, y va a ser un buen comienzo. Porque todo en esta vida ha de tomarse como un nuevo comienzo...
Quizás esto ha sido una señal del destino, ¡vete tú a saber!... ¿Quién me dice a mí que no tengo una epifanía y descubro que lo mío son los cortos en lugar del teatro? O, mejor aún, ¡el cine! Pero no como actriz, sino como directora, como cámara, como fotógrafa,... Al fin y al cabo, es arte también...
Ojalá vaya todo bien y el jueves pueda irme a rodar al Empordà como una actriz más o menos de verdad, a pesar de saltarme Sant Jordi, que es lo único que lamento un poco... ¡Ojalá empiece la vida a darme alguna alegría gratuita, sin tener que pagar nada a cambio!... Haría mucho bien a mi autoestima... ¡¡Ojalá!!...

No hay comentarios:

Publicar un comentario