jueves, 22 de abril de 2010

Salvada por Mozart..*

Ayer fue un día bastante espantoso, la verdad... De madrugada tuve una bajada de azúcar importante, no descansé nada durante la noche, y por la mañana me sentía totalmente abatida, destrozada, hecha polvo, sin fuerzas para nada, ni ganas de nada... Me sentía furiosa por el chasco con el corto, estafada, como si se hubieran reído de mí... Reviví una situación que hace años juré que no volvería a vivir, y había sido de forma involuntaria, sin yo saberlo, y el hecho de revivirla así me destrozó... Me sentía tan impotente... Tan inútil... Tan absurda... A ese desengaño debía sumarle la desilusión, el cansancio, la impotencia también, ante la actitud de Javi... Tanto daño sufrido, tanta humillación, tantas vejaciones, para luego acabar oyendo palabras que me sonaban vacías y que, ni queriendo, pude creerme... Ojalá sean verdad, pensé, pero querer, cuando te han mentido y herido tanto y tantas veces, no es poder... Así que tuve que conformarme con esa actitud escéptica y desconfiada para poder ser capaz de seguir teniéndole a mi lado, cosa, por otro lado, inevitable, dado lo mucho que le quiero...
Y con todas esas sensaciones hirviendo en mi cabeza, cuando sonó el despertador a las siete, pensé que no podría levantarme. Pero, para sorpresa mía, de algún rincón de mi cabeza se despertó la señora Responabilidad, me ordenó que moviera el culo y fuera a clase, que aquella era mi obligación como estudiante y mi deber como persona. Y lo hice. Me alegró ver que tenía una actitud responsable ante algo que, un mes atrás, me mostraba de lo más irreponsable... Por la tarde, ya en casa, no me apetecía nada, estaba medio aletargada, sólo quería dormir, ivernar, olvidarme del mundo, desaparecer... Pero recordé con desagrado que tenía que ir al cine a ver una ópera de Mozart como actividad trimestral de canto. ¡Y suerte que esa vez también venció mi responsabilidad! Fue lo mejor que pude hacer.
En cuanto los acordes instrumentales de la introducción empezaron a sonar en las cuerdas de los violines de la Orquesta del Liceu, y aquel oboé hacía un pequeño solo dibujando una melodia agradable, reconocí enseguida ese tono distendido de cualquier ópera de Mozart, y no pude más que dejarme llevar por la música. Y disfruté muchísimo. De repente, mientras oía a aquellos profesionales sobre el escenario, cantando piezas que quizás yo cante algún día, se evadieron mis preocupaciones, todas se relativizaron, me di cuenta que de vida hay sólo una, y que ella misma ya nos presenta bastantes problemas en el camino como para que nosotros queramos ponernos más encima... En lugar de enfadarme por tener una asquerosa cara de niñata de quince años, o preocuparme porque alguien no crea en mi palabra y desconfie por norma de mí, es mejor que me preocupe por una enfermedad que hará que tenga que estar toda mi vida cuidandome en extremo, por decisiones que condicionan mi futuro, o por problemas de verdad que iré encontrándome en el camino...
La vida, por desgracia, no es como en las óperas de Mozart, el amor no siempre triunfa, la venganza no siempre puede aplacarse, ni la bondad habita en todos los corazones...

lunes, 19 de abril de 2010

¡Contentísima!..*

¡Estoy tan contenta! Parece mentira, por donde te puede sonreír la suerte a veces... ¡Es tan inesperada y a la vez tan bienvenida!...
Estaba aburrida, comiéndome el coco por culpa de alguien que no vale ni siquiera que me coma el coco por él, y me he puesto a mirar cosas por Internet. He pensado que podía volver a mirar mi correo, aunque lo había mirado esta tarde y no esperaba correo de nadie. Y cuál ha sido mi sorpresa cuando me encuentro un mail de alguien que no conozco que me propone participar en un cortometraje el próximo fin de semana, y  me añade incluso el guión. En lugar de hablarme de casting me habla de una simple entrevista con el director, y dan casi por hecho que voy a protagonizarlo. Sorprendida, respondo que me alegro de que hayan contado conmigo y que si pueden darme más datos sobre el rodaje, el horario y la dirección, pensando, ingénua de mí, que sería en algún estudio de Barcelona. Pues mi sorpresa todavía ha sido mayúscula cuando me han dicho que rodamos en el Empurdà, que nos vamos el jueves por la tarde y volvemos el domingo de madrugada. Y lo siguiente ha sido que, a las 0:44h me llama el director del corto, un tipo super ingenioso que no dejaba de hablar y de hablar, me cita para la entrevista mañana al mediodía, me pregunta mi opinión sobre el guión, cuatro preguntas más sobre mi formación como actriz, mi edad, mi registro interpretativo, y acto seguido pasa a contarme que nos iremos esos cuatro días a costes pagados a una casita rural para poder crear un buen ambiente familiar y de buen rollo para que el trabajo en la carretera sea mejor. Y lo de la carretera lo ha dicho porque el corto, muy ambicioso, transcurre de noche, dentro de un coche volcado a causa de un accidente que acaba de tener, y a punto de estallar... Dentro del coche van una madre y su hija de 18 años embarazada de cinco o seis meses... Al final, yo, la hija, me salvo. La madre no. ¡Es tan potente!... Me hace muchísima ilusión, el terreno del cine aún no lo tenía pisado, y va a ser un buen comienzo. Porque todo en esta vida ha de tomarse como un nuevo comienzo...
Quizás esto ha sido una señal del destino, ¡vete tú a saber!... ¿Quién me dice a mí que no tengo una epifanía y descubro que lo mío son los cortos en lugar del teatro? O, mejor aún, ¡el cine! Pero no como actriz, sino como directora, como cámara, como fotógrafa,... Al fin y al cabo, es arte también...
Ojalá vaya todo bien y el jueves pueda irme a rodar al Empordà como una actriz más o menos de verdad, a pesar de saltarme Sant Jordi, que es lo único que lamento un poco... ¡Ojalá empiece la vida a darme alguna alegría gratuita, sin tener que pagar nada a cambio!... Haría mucho bien a mi autoestima... ¡¡Ojalá!!...

domingo, 18 de abril de 2010

Aburrimiento..*

Laaalalalalalaaa!...
Aaaay! Qué aburrida estoy!... Debería hacer tantas cosas y no hago ninguna... Debería estar haciendo trabajos o estudiando, o sobre todo haciendo trabajos, porque tengo más de uno para entregar las próximas semanas que todavía no he ni empezado. Y, en cambio, estoy aquí en plan perro total sin hacer nada... Me da una pereza horrible tener que ir mañana a clase, pero tengo que ir... Y me da una pereza horrible tener ensayo mañana, igual que lo he tenido hoy, y ayer, y antesdeayer, y pasadomañana... Será un mes agotador a nivel teatral, la verdad... Hasta de aquí a 30 días no iré un poco más relajada... Y aún suerte que tengo un buen horario en la univerisdad y que el médico no quiso darme el alta, porque si tuviera que compaginarlo con el trabajo y con el horario que tenía el semestre pasado no aguantaría... La verdad es que igualmente voy bastante cansada... Duermo poco, madrugo mucho, no llevo un buen control de las comidas y los horarios y todo eso que yo más que nadie debería controlar tanto...
En fin, mi vida es un desastre... ¡Y suerte que no tengo a nadie en ella, porque lo último que deseo ahora, como expuse en un blog anterior, es algún mal hombre revoloteando a mi alrededor! ¡Sólo de pensarlo me entra urticaria por to'l cuerpo!...
Lo que no me importaría tener sería un chófer. Sí, eso sería fantástico... No hace falta que conduzca una limusina, me conformo incluso con una furgoneta, pero me encantaría subirme en ella y que me llevara a cualquier lado donde pudiera pararse el tiempo y eliminar las preocupaciones... Eso sería genial... Y si el chófer pudiera ser yo misma aún mejor, aunque al paso que voy no voy a tener el carnet ni pagando doce de los grandes...
Uff... Cómo odio las tardes de domingo... Seguro que me sentarían mejor si estuvieran seguidas del sábado, sí...

sábado, 17 de abril de 2010

Nuevo blog: Canciones para todos los días..*

Después de unos meses con éste, y viendo que ya más o menos domino esto de la gestión de un blog, y sé más o menos como funciona, he decidido crear otro, aunque, lógicamente, diferente a éste.
De momento sólo está creado, aún no he añadido la entrada de hoy, pero la idea es poner cada día una canción, con un vídeo, la letra, la traducción si no es en castellano, y aquello que la relaciona o que la hace merecedora de que la haya puesto como canción del día.
Es sólo un proyecto, pero creo que podría estar bien, sobre todo si llego a las 365 canciones, una para cada día del año...
La de hoy aún no la tengo pensada, pero como todavía falta medio día, seguro que alguna se me ocurre que quede bien con el día de hoy, que se compone de teatro desde muy temprano, y compras en unos grandes grandes grandes almacenes... Quizás me compre algun libro... O algo para Brunito... O una silk-épil de cara a verano, porque la que me compré hace un par de años se la quedó uno que yo me sé... Fui tonta al dejar que se la quedara, debería haberle sacao' 50€ por ella, por lo menos... Pero bueno, siempre he pecado de lo mismo, yo... De ir con demasiada buena fe por la vida, esperando ingénuamente que la gente se comporte igual conmigo... Pero bueno, algún día aprenderé, aunque tenga que ser a base de hostias, que es como se aprende en esta vida...
Mira, podría buscar alguna canción sobre esto, para iniciar mi nuevo blog...
Si alguien quiere echarle un vistazo, aunque no sé cuando empezará a tener cara y ojos, lo encontrará clicando en mi perfil, porque sé que hay alguna manera de poner el link en la barra de la derecha, pero eso aún no lo domino...

jueves, 15 de abril de 2010

¡Hasta los...! ..*

¡Estoy hasta los ovarios de tipos que se creen únicos, inigualables, casi perfectos, más listos que nadie y todopoderosos! ¡¿De qué coño van?! Lo bueno es que son vulgares, facilmente superables, llenos de defectos, de prejuicios, inmaduros, e inaguantables... ¿Cómo pueden tener el morro de pensar todo lo contrario, y de atribuir todo aquello que realmente son a otros? ¡Me parece indignante!
Yo, a partir de hoy, he decidido que no quiero a nadie de sexo masculino en mi vida, a parte de Bruno, mi abuelo, mi padre, mi hermano, y mis tíos y primos. Conservare a algunos amigos, pero de esos con los que tampoco tienes mucho mucho roce, y a mis compañeros de trabajo, porque con el mes que me espera más vale que me lleve bien con ellos porque los veré hasta en la sopa...
Pero por lo que al resto se refiere, ¡no quiero ningún tipo de contacto con los hombres! Ni siquiera les necesito fisiológicamente, soy totalmente autosuficiente, hoy por hoy. Y cuando quiera divertirme con alguno de ellos será tan fácil como hacer caso a Despina cuando aconseja aquello de paghiam, o femmine, d'ugual moneta questa malefica razza indiscreta; amiam per comodo, per vanità, amiam per comodo per vanità! (paguemos, oh mujeres, con la misma moneda a esta maléfica raza indiscreta; amemos por comodidad, por vanidad). Muchas lo hacen, no creo que sea tan difícil...
Aunque ahora mismo ni siquiera me planteo "amar" por comodidad, ni por vanidad, ni por necesidad, ni por ninguna otra razón interesada. ¡Simplemente quiero no tener ningún tipo de contacto con los hombres! Despina tiene toda la razón en esa ária...
Y espero que te hayas dado especialmente por eludido, cielo... Sí, sí, me estoy refiriendo a ti, no hace falta que busques en tu perversa mente algún otro nombre, sabes perfectamente que estoy hablando de ti, y si lo necesitas pondré tu nombre en letras bien grandes, aunque tenía pensado ahorrarte la vergüenza...

martes, 6 de abril de 2010

Angustias..*

En esta vida, sin duda, se crece a base de hostias, de sustos, de desengaños, de angustias...
Hoy, por si no fuera poco con lo que tengo que aguantar ya estoy días, que bastante mal lo estoy pasando, encima tengo una preocupación mucho mayor. Mis abuelos han desaparecido. No se sabe nada de ellos desde ayer por la tarde. Viven con mi tía, pero ésta va a su bola siempre, y anoche no fue a dormir y hasta las cinco no sale del trabajo. Habló con ellos por última vez mi madre, y mi abuela le comentó que mi abuelo no se encontraba demasiado bien. El pobre hombre está bastante jodido físicamente, ha sufrido un par de ambolias (o como se escriba), cuenta 42 operaciones en su cuerpo, y tiene el sistema renal muy muy mal... Le falta la bufeta de la orina, un riñón, y el otro apenas le funciona... Pero por suerte tiene la cabeza muy clara y se puede hablar con él perfectamente de cualquier tema. Va cada mañana a leer el periódico al hogar de ancianos, luego pasa a buscar el pan, y a mediodía vuelve para casa. Mi abuela, en cambio, tiene un principio de Alzheimer, degeneración ocular de esa que anuncian por la tele, y también algo de demencia senil. Así que dice muchas incongruencias, a veces se queda como zombie, en trance, y no se puede tener una conversa coherente con ella desde hace ya tiempo... Apenás sale de casa, porque se pierde y se desorienta, y normalmente está en su cuarto con su mecedora y su televisior nuevo con TDT... Nadie les ha visto desde ayer tarde. Mi abuelo no ha ido hoy ni a leer el periódico ni a buscar el pan, y mi abuela, que una de sus aficiones es llamar a mi madre y a mi tío unas 20 veces al día, no ha llamado ni una a ninguno de los dos. En su casa no están. Tampoco en los hospitales, puesto que hemos llamado a todos los de la zona. La policia dice que no se puede hacer nada por el momento, pero que no creen que les haya pasado nada... Mi tío a salido ahora con la moto a dar vueltas por si los vee... Quizás a mi abuela se le haya ido la olla y le haya dado por obligar a mi abuelo a ir a pasear o vete tú a saber...
La verdad es que estamos todos realmente preocupados... Mis abuelos, para mí, son como unos segundos padres... Yo me crié con ellos hasta los tres años, porque cuando nací, mis padres se acababan de casar, eran muy jóvenes, no tenían mucho dinero, y no podían dedicarme todas las horas y atenciones que necesitaba, así que me llevaron con mis abuelos, que fueron los que me criaron, por así decirlo... Y si les pasara algo me moriría... A veces me siento mal por no prestarles demasiada atención, por no ir a verles cada día, por no hablar con ellos más a menudo o decirles más veces que les quiero...
Espero que, por favor, no les haya pasado nada... No podría superarlo... Temo que llegue el momento de su último viaje más que a nada en este mundo... Jamás he tenido contacto con la muerte, todo lo que he visto morir han sido pájaros, peces y roedores, pero nunca alguien realmente cercano a mí... Y deseo con todas mis fuerzas, aunque sea algo muy egoísta, morir yo, antes que tener que soportar la pérdida de nadie a quien quiera...

sábado, 3 de abril de 2010

Series..*

Últimamente me ha dado por las series, la verdad... Nunca puedes decir "de esta agua no beberé"...
Mi tía se pasa horas y horas delante del ordenador viendo mil series a la vez de las que se descarga los episodios y las va salteando. Un día mira un par de capítulos de Perdidos y uno de C.S.I., al siguiente ve el que emiten por la tele de Dexter y luego se ve el de Numbers y el de Mentes Criminales, al otro se sienta en el sofá para ver Los hombres de Paco y en los intermedios va a verse Daños y prejuicios, y al siguiente se mira un par de Física o Química... A mí eso me parecía una chorrada increible. No ya por el nivel de algunas de las series, por mucha audiencia que tengan, sino porque no le encontraba el sentido...
Pero ahora, yo también estoy enganchada a esto de mirar series por internet. Bueno, a ver, que nadie se confunda, yo no estoy tan obsesionada. Yo miro una, y cuando la termino pues busco otra serie que pueda gustarme y la empiezo a ver...
Empecé por casualidad con Army Wives. El primer capítulo me pareció penoso, pero una vez visto pensé que tampoco pasaba nada por ver un segundo... Y me enganchó. Es una serie al estilo de Mujeres desesperadas pero ambientada en una base militar norteamericana. La verdad es que es bastante mala, pero surge el mismo efecto que un best-seller. A nivel literario son una mierda, pero enganchan una cosa mala. Pues lo mismo. Pero claro, ¿qué puedes esperar de una seria que se llama Esposas del Ejército?... Esta claro que muy seria no será... Lo malo es que perdí la pista de los capítulos en la segunda temporada, y no encontré más...
Luego Javi me dijo que tenía que ver A dos metros bajo tierra, que aquello sí que era una seria y no la mierda esa que me tragaba del ejército... Y tenía toooda la razón. Los primeros capítulos aún tenía en la cabeza la otra, pero a la que llevaba dos días viéndola me di cuenta que era de lo mejor que había visto nunca, y no me equivocaba. Y esa me vi las cinco temporadas, con su precioso final, ¡y fue maravillosa! Incluso le dediqué un blog entero por lo frustrada que me quedé al ver que la había terminado...
Y buscando algo tan bueno como la que acababa de ver pensé que podría mirar True Blood, que es del mismo creador que A dos metros bajo tierra, Allan Ball. Y en dos días me vi los 24 capítulos de las dos temporadas que hay rodadas hasta ahora. Y me ha gustado. No es ni por asomo tan buena como la anterior, pero
me ha gustado. ¿Lo malo? Que la tercera temporada no llegará aquí hasta septiembre, por lo menos...
Y ahora estaba buscando otra para ver, y creo que voy a decantarme por Pushing daisies, aunque ya he leído que sólo hay dos temporadas y a pesar de que parece que está muy bien la cancelaron y no rodaron más...
Pero bueno, mira, esto de las series será una época de las que me dan, como con la mayoría de cosas...
A ver qué tal está la de las margaritas, aunque la traducción sea Criando malvas