Now some people say happiness takes so very long to find.
Well, I'm finding it hard leaving your love behind me...
And you see I can't smile without you,
I can't smile without you,
I can't laugh and I can't sing,
I'm finding it hard to do anything.
You see, I feel glad when you're glad,
I feel sad when you're sad...
Eso es, ni más ni menos.
Voy a tomarme la molestia de traducirlo, porque me interesa su perfecta comprensión. Si hay algún error desastroso en la traducción, pido perdón, hace ya bastante que no hago inglés...
Ahora algunas personas dicen que lograr encontrar la felicidad es algo muy difícil. Bueno, lo que yo encuentro difícil es dejar tu amor atrás... Y puedes ver que no puedo sonreir sin ti, no puedo sonreir sin ti, no puedo reir, ni puedo cantar, me cuesta hacer cualquier cosa. Ya ves, estoy feliz cuando tú estás feliz, estoy triste cuando tú estás triste...
Estoy preocupada cuando tú lo estás, estoy contenta cuando tú lo estás, estoy tranquila cuando tú lo estás, estoy risueña cuando tú lo estás, estoy llorona cuando... Bueno, tú no sueles estar llorón, pero a veces me haces estarlo a mí, eso sí... En fin, ¡da igual!
Lo que quiero decir es que me siento tan unida a ti que mi estado de ánimo suele ir atado al tuyo. Cuando has tenido un bueno día y al hablar conmigo me dices lo guapa que me encuentras en ese momento, o me comentas las ganas que tienes de verme, o me susurras un te quiero, por muy enfadada, triste, preocupada o cabizbaja que me encuentre, siempre logras que me sienta mejor, que olvide el enfado, la tristeza o la preocupación, y dibujas una sonrisa en mis labios. Del mismo modo, el día que estoy alegre, contenta y feliz, y te encuentro enfadado, triste, preocupado o cabizbajo, me resulta inevitable angustiarme, entristecerme o preocuparme, puesto que deseo lo mejor de lo mejor para ti, aunque a veces me entren ganas de matarte, y a ti de matarme a mí.
Debo decir que encuentro que la conversación de esta noche ha sido muy productiva y constructiva. No sé a ti, pero a mí cada día me da más buen rollo nuestra relación, nuestra amistad. Cada día la veo más fuerte, más sana, más especial, más... ¡más única! Cada día crece un poquito, cada día logro estar un poco más a la altura de una relación así, cada día me siento crecer con ella al aceptar y comprender nuevos conceptos, nuevas miras, nuevos ángulos, nuevas experiencias. ¡Y cada día te quiero más!
Sólo quiero que sepas que, si me dejas, y espero que lo hagas, (¡pobre de ti que no sea así!...), voy a estar siempre a tu lado, que puedes contar conmigo para cualquier cosa, que por encima de todo está lo que sentimos el uno por el otro, y que encuentro que ésta es una relación demasiado especial como para estropearla con cosas tan vulgares como los celos, las posesiones o las críticas destructivas. Nosotros estamos muy por encima de todo eso, ¿no crees? Dentro de nuestras respectivas vida siempre debe haber un rincón especial para nosotros, porque un amor así tiene que guardarse con cuidado, cariño y ternura por los siglos de los siglos, (y amén). No hace falta que te diga lo importante que eres para mí...
Por eso, no puedo sonreir sin ti, no puedo sonreir sin que tú sonrias también.
Y, por si cabía alguna duda, está claro que este discurso va dirigido a ti, Hum, Javi, Fermín, Peter, Indiana, Bill, Eva, ¡o llámate como te dé la gana! Pero no dejes de mostrarme esa sonrisa tan chula que tienes, porque entre la bonita forma que toman tus labios al sonreir, y lo bien que besan, me tienes a tus pies, capullo...
Te quiero mucho, ¡ya lo sabes!
Debo decir que encuentro que la conversación de esta noche ha sido muy productiva y constructiva. No sé a ti, pero a mí cada día me da más buen rollo nuestra relación, nuestra amistad. Cada día la veo más fuerte, más sana, más especial, más... ¡más única! Cada día crece un poquito, cada día logro estar un poco más a la altura de una relación así, cada día me siento crecer con ella al aceptar y comprender nuevos conceptos, nuevas miras, nuevos ángulos, nuevas experiencias. ¡Y cada día te quiero más!
Sólo quiero que sepas que, si me dejas, y espero que lo hagas, (¡pobre de ti que no sea así!...), voy a estar siempre a tu lado, que puedes contar conmigo para cualquier cosa, que por encima de todo está lo que sentimos el uno por el otro, y que encuentro que ésta es una relación demasiado especial como para estropearla con cosas tan vulgares como los celos, las posesiones o las críticas destructivas. Nosotros estamos muy por encima de todo eso, ¿no crees? Dentro de nuestras respectivas vida siempre debe haber un rincón especial para nosotros, porque un amor así tiene que guardarse con cuidado, cariño y ternura por los siglos de los siglos, (y amén). No hace falta que te diga lo importante que eres para mí...
Por eso, no puedo sonreir sin ti, no puedo sonreir sin que tú sonrias también.
Y, por si cabía alguna duda, está claro que este discurso va dirigido a ti, Hum, Javi, Fermín, Peter, Indiana, Bill, Eva, ¡o llámate como te dé la gana! Pero no dejes de mostrarme esa sonrisa tan chula que tienes, porque entre la bonita forma que toman tus labios al sonreir, y lo bien que besan, me tienes a tus pies, capullo...
Te quiero mucho, ¡ya lo sabes!

No hay comentarios:
Publicar un comentario