Lamentablemente, debo poner mi contdaor de días sin lágrimas otra vez a cero...
He terminado la novela que estaba leyendo, y una de las protagonistas lo deja con su pareja de años. No he podido empatizar con ella y volver a llorar... E iba pasando los capítulos con la esperanza de que al final se reconciliaran, porque si ellos se reconciliaban, quizás empatizaban conmigo y yo podía salir de esta sensación de desequilibrio... Y sí, al final se reconcilian, pero yo no he salido de mi sensación de ingravidez...
Otro día que acaba, y no me ha llamado... Soy tonta, sin duda... Una parte de mí me pide exasperadamente que deje de pensar que me llamará de un momento a otro porque no va a ser así. Porque sí que quizás un día me llame, pero ese día no será ni hoy ni mañana, ni al otro, ni al otro, ni al otro... Y mi otra parte, mucho más emocional que la primera, hace que me dé un vuelco el corazón cuando suena el móvil y que de ocho y media a once y media mire el móvil cada dos por tres por si ha llamada y yo no lo he oído... Un comportamiento estúpido, realmente... Pero me he dado cuenta que lo único que quiero es la verdad. Si no piensa llamarme, por favor, que me lo diga. Que me mande un sms donde ponga "No vas a saber nada más de mí en mucho tiempo". ¡Y ya está! Yo me hago a la idea de eso y dejo de atormentarme y obsesionarme con la espera de su llamada. Y si realmente piensa llamarme... Bueno, no, si realmente pensaba llamarme debería haberlo hecho ya... Que para algo se dicen las cosas...
En fin, lo mejor es que me sumerja en un profundo sueño y evite pensar en nada, y menos si está relaciondo con él porque tampoco lo voy a entender, y además hace ya unos días que me resigné a no entenderlo...

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