martes, 2 de febrero de 2010

Quizás haya una pequeña mejoría..*

Bueno, parece que hoy el día es sólo gris, y no negro como estos últimos... Sigo sin levantarme de la cama, aunque hoy por lo menos he almorzado un platito de macarrones...
Ahora ya es oficial: he pasado mis primeras 24h. sin saber de él ni ponerme en contacto con él, después de casi dos años... Ya es un paso. No he ganado la guerra, pero sí una batalla. ¿Quién era el que decía algo así?... Bueno, ¿qué más da? Seguro que alguien que está muerto... O quizás es sólo una frase hecha popular, o ¡yo qué sé! La que sí me sé es una de Margaret Tatcher que decía algo así como "A veces hay que librar una batalla más de una vez para ganarla"... Por eso no puedo cantar victoria sólo por 24h...
Además, lo de anoche fue ridículo... Aunque me cueste reconocerlo incluso a mí, sé prefectamente porque no podía dormir... A parte de porque soy muy propensa a la ansiedad y el insomnio y me cogí una de esas novelas de 800 páginas de Marian Keyes (para seguir con el rollo de Bridget Jones...) para distraerme y no pensar, en realidad no quería dormir por si me mandaba algún mensaje. Y es ridículo porque si lo hiciera, cosa que no ha hecho, lógicamente, ¡no lo haría de madrugada!... Al final a las 7 me ha vencido el sueño y me he pasado durmiendo hasta la una, cosa que ha hecho que me evite el desayuno y el pinchazo y tuviera más tarde una bajada de azúcar... Pero bueno, sean como fueren, han sido 24h, ¡y ya es un logro!...
¡Y lo otro positivo es que he perdido 2kg. en 3 días! Eso me hace feliz... Tampoco mucho, la verdad, pero sí un poco. Porque así estoy más cerca de los 60kg que quiero pesar. Aunque si fueran 55kg tampoco me quejaría... Menos no, que me lo tienen prohibido, pero bueno, tampoco creo que llegue nunca a los 55, así que no tengo por qué preocuparme... Mira, tanto que quería que adelgazara, si lo llego a saber le digo que me deje antes... Pero no, aunque hubiera adelgazado no habría cambiado nada... De hecho, ya adelgacé durante mi estada en el hospital, y al salir tampoco percibí una mejora de la relación gracias a mi pérdida de peso. Joder, ¿qué chorradas estoy diciendo? A mí me gustaba engañarme pensando que si adelgazaba la cosa iría mejor, pero si realmente el bienestar de una pareja depende del peso de uno de ellos, apaga y vámonos. Dios, ¡qué triste!...
En fin, mi próxima meta es pasar 24h sin llorar... ¡Seguro que lo consigo! El secreto está en no pensar... Y en no flagelarme mirando sus fotos, leyendo los precisoso mensajes con promesas de eternidad que nos mandábamos los primero meses, ni pensar en todo lo que tenía ya planeado para el próximo aniversario o para su cumpleaños...
Vamos, sé que tengo la autoestima por los suelos, pero, como dice Sonia, tengo que aprender a quererme a mí misma... Sólo así podré querer bien a los demás sin acabar con vínculos de dependencia y sumisión como me pasa siempre...

No hay comentarios:

Publicar un comentario