¡Eso me pregunto yo! Además, es una pregunta extensible a todo en esta vida... Pierdo amistades, pierdo amores, pierdo las ganas de hacer nada, ¡¡y pierdo carpetas con documentos importantes dentro!!
Me he pasado la mañana durmiendo (duermo demasiado, no es normal...) y luego, después de comer, me he arreglado ya por fin la habitación. Y cuando ya la tenía ordenado he echado en falta la carpeta que llevo al Conservatorio donde, esta vez, además de las partituras llevaba también unas recetas del homeópata con las indicaciones de cómo tomarme las bolitas y todos los billetes de tren con las fotocopias para reclamar esa multa que me pusieron hace un par de semanas. A parte del billete que tengo que usar para ir a la uni, que aún me quedaban viajes. ¡Y lo he perdido todo! Y me jode muchísimo. Porque si fueran sólo las partituras no pasa nada, hago fotocopias y ya está. O lo mismo pasa con lo del homeópata, le escribo un mail y se lo pregunto. ¡Pero todos los billetes y las fotocopias no puedo recuperarlo de ningún modo! ¡¡Y eso sí que era realmente importante!! ¡Como no aparezca la maldita carpeta me muero! ¡No entiendo por qué siempre tengo que perderlo todo! Además, ¡no sé ni cómo la he perdido! El único sitio donde puede estar, puesto que he buscado por toda la casa y en los dos coches, es en el aula donde hicimos la Master. Pero claro, si alguien la ha cogido, no sé si habrá sido buena persona y la habrá llevado a consergería... Joder, ¡vaya asco! ¡Estas cosas me ponen de muy mala leche!
Y luego, cuando estaba intentando relajarme y relativizar (aunque eso de relativizarlo todavía no lo he logrado) alguien me ha interrumpido llamándome al móvil. Era un número que no conocía, con prefijo de Salamanca, y he contestado pero no hablaba nadie, sólo se oían ruidos, voces, no sé... ¡Y yo no conozco a nadie en Salamanca! En fin, ¡que me ha tocado los ovarios, también, esa llamada! ¡Hostia! ¡Y además cuando estoy así me da por ser una malhablada y no dejo de soltar palabrotas y vulgarismos feos, joder! ¡Con lo "fisna" que soy yo siempre, coño! ¿Ves? Es algo superior a mí... En fin... Volveré a intentar eso de relajarme, ¡y ojalá que encuentre la carpeta!... ¿A quien se lo puedo pedir? Me parece muy hipócrita rezarle a alguien en quien no creo... Así que se lo pediré al destino, a la suerte, a algún numen celestial, o a quien quiera escucharme y pueda echarme una mano...
¡Joo, soy un desastre de persona!...

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