martes, 2 de febrero de 2010

Desamor..*

Lo que nunca me atrevería a decirte, creo...:

No voy a preguntarte nada más, creo que no hay una razón. Para mí ha sido como si hubiera perdido el corazón... ¡Yo te quiero tanto!... Que hoy me siento como si sólo estuviera a medias, como si me faltara mi otra mitad... Perdimos la mágia de aquellos primeros meses y, aunque a ratos me lo pudiera parecer, ahora entiendo que nunca la supimos recuperar. En estos momentos, lo único que necesito es que me enseñes a despertar cada mañana sin ti, sabiendo que tú ya no estas a mi lado y que aún así hay mundo después de ti... Me parece que merezco más que las migajas de cariño que me dabas, y quizás tengas razón y antes de que fuera tarde ha sido mejor que me dejaras... Así que dime adiós y dejémoslo aquí, pero antes devuélveme el sueño que no has podido hacer real... Nos hemos querido mucho, muchísimo, pero diría que también nos hemos hecho mucho daño, aunque no hayamos sido completamente conscientes de ello. Así que te digo adiós y te dejo en paz para huir tranquilo a ese mundo tuyo independiente al que en el fondo hace mucho tiempo que te fuiste ya. Puedes quedarte todo el amor que te he dado, siempre ha sido para ti. A mí me duele todo tan profundamente que he perdido la fe en esta estúpida mentira llamada amor, en la que temo tardaré mucho en volver a creer, si es que lo hago algún día... Quizás hasta me has hecho un regalo, me has regalado la oportunidad de que vuelva el color a mis agrietados labios pudiendo encontrar de verdad el amor. ¿Debo darte las gracias? No, porque se me han quitado totalmente las ganas de volver a vivir un engañoso amor onírico, aunque agradeceré que mis labios se recuperen un poco, eso sí... Dirás que eso lo pienso ahora, pero que cuando quiera crear esa puñetera familia y ese maldito futuro que tú no has querido tener conmigo pensaré de otro modo. Y me temo que no, porque ahora ya estoy escarmentada. Cuando al principio todo parezca de ensueño, como lo era contigo; cuando él me diga exactamente lo que quiero oir en el momento preciso en que quiero oirlo, como lo decías tú; cuando él me prometa amores eternos y me otorgue poderes milagrosos o alas celestiales, como lo hacías tú, sabré que es todo mentira... Que aunque parezca real y eterno no lo será, que tarde o temprano apareceran los silencios fríos, las miradas distantes, el estar sentados el uno al lado del otro pero a años luz en realidad, el rechazo, la incompresión, la absurdidad,... ¿Debo darte las gracias?...

No hay comentarios:

Publicar un comentario