jueves, 18 de febrero de 2010

Coincidencias..*

Como no podía ser de otra manera, después de estar seis horas durmiendo esta tarde, ¡ahora no hay quien duerma!
Así que me he puesto a ver Cadena Perpetua, que me la recomendó Ruben, mi homeopata, hace ya algunos meses, y como en la biblioteca siempre está cogida no la había visto aún hasta que el otro día descubrí una web donde puedes bajarte películas en menos de media hora y me la bajé. Me ha gustado, por tanto escribiré una entrada nueva sobre la peli como hice la otra noche con la de Sólo te tengo a ti.
Pero no es eso lo curioso, sino que, lógicamente, al acabar de verla he reflexionado y he hecho un paralelismo tal y como él me aconsejó que hiciera, y sí, he entendido el mensaje que quería darme al decirme que viera la película y que pensara en Ciguatanejo (o como se escriba): la esperanza no debe perderse nunca. Y, como lo mío también es una cadena perpetua, tengo todo el tiempo del mundo para intentar salir de ella...
Una vez hecha la reflexión, y ante la imposibilidad de conciliar el sueño, he decidido entrar en Internet para escribir la entrada sobre la peli, pero, como hago ya por costumbre, siempre que abro la ventana del explorer selecciono el blog, youtube y el hotmail. No porque espere recibir algun mensaje, ni mucho menos, pero siempre lo hago así. Había mirado el correo antes de ponerme a ver la peli, así que cual ha sido mi sorpresa al ver que tenía un mensaje en la bandeja de entrada. Pensando que serían de esos de propagando que siempre te los mandan de madrugada (no sé por qué, pero acostumbra a ser así), ¡mi sorpresa ha sido mayor al ver que el correo era de Ruben! ¿No es una extraña coincidencia? Justo cuando estoy reflexionando sobre la película que me recomendó y lo que me dijo etc, recibo un correo suyo... Curioso, el azar o el destino, o lo que sea...
El correo es en respuesta al que le he mandado yo este mediodía para consultarle sobre mis pobres labios y una duda que tengo en la medicación y también porque hace unos días que escupo sangre y no me parece muy normal. Me ha dicho que pase mañana de urgencias, que me visitará en un momento a ver qué es lo que me ve...
Y me hace ilusión ir, ¡tu! Porque es de ese tipo de persones que las ves tan serenas, tan equilibradas, tan seguras,... que aunque sea una cosa incosciente, como que te hacen sentir bien... No sé, son esas sensaciones que o las sientes o no las entiendes... Y es algo que va con la persona, que no puedes imponerlo o pretender serlo. Lo eres o no lo eres. Y se nota en todo; en la manera de andar, de hablar, de sentarte, de mirar, de todo... Y creo que la mayoría de gente que se dedica a la medicina debería ser así. Con esta especie de virtud de equilibrio que tiende a aumenetar el bienestar de quienes le observan o le rodean. Sobretodo aquellos especialistas que se dedican a tratar aspectos más anímicos, como los psicólogos, los psiquiatras, los terapeutas,... Y ya, puestos a pedir, ¡ojalá todo el mundo fuera así! Ojalá pudieras sentirte bien con sólo hablar con alguien, cualquiera, y que cualquiera pudiera sentirse bien hablando contigo... Pero todo el mundo con todo el mundo, universalmente... Eso sería maravilloso, ¿no? Aunque supongo que también un poco aburrido... Si todo el mundo tuviera las mismas virtudes, el mundo perdería muchos matices... Así que acabo de cambiar de idea: sería maravilloso, pero es mejor así...
En fin, mañana (si me despierto a una hora decente) le llamaré y pasaré a ver qué me dice. ¡Aunque si pretende curarme los labios o lo de la sangre con homeopatía puedo pasarme años así!... Y no es que sea una esceptico sin esperanza, pero bueno... Todo el mundo sabe que el handicap de la homeopatía es su lentitud... Pero ojalá lo cure todo, o casi todo, incluso las cadenas perpetuas...

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