domingo, 31 de enero de 2010

Y aunque sé que siempre llega la calma, parece que la tormenta no tenga que acabar nunca..*

If I should die this very moment, I wouldn't fear...
I've never known completeness like being here...
Wrapped in the warmth of you, loving every breath of you...
Why live life from dream to dream?...
And dread the day...

Hoy sigo estando como ayer, y para seguir en la misma línea vuelvo a dejar una de las canciones tristes de ese Moulin Rouge que en su día me facilitó otra preciosa canción que hablaba de esperanza... Maldito el día..., termina... Sí, maldito el día...
De poco sirven las lamentaciones, de poco sirve llorar, buscar consuelo, forzarte a nada,... Las tormentas pueden ser violentas e inesperadas, debastadoras, como la propia naturaleza que a veces, sin saber siquiera el motivo, las provoca... Pero acaban pasando siempre... Y aunque todo pasa y todo queda, como decía mi querido Machado, una vez pasado va quedando poco a poco lo mejor de todo. Siempre se pierde y siempre se gana, esta es la clave de la vida. Hay quien prefiere vivir con la filosofía de ser feliz con lo que tienes sin desear nada más, y los que, como yo, siempre aspiran a algo más de lo que tienen, prefieren aprender a ser felices dentro de la infelicidad...
Deseo que mis siguientes entradas sean más esperanzadoras, puesto que, si no, tendré que cambiar de banda sonora...

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