sábado, 15 de mayo de 2010

Sueños..*

¡Qué sueño tan extraño he tenido esta noche!... Aunque no me sorprende, con todos los cambios que han habido en mi vida esta semana, y sobretodo ayer...
Ha sido una semana realmente estresante. Ensayos y más ensayos, montajes en el teatro, pruebas de vestuario, prácticas inacabables, amigos perdidos, amigos encontrados, besos triviales, cuadros prometidos, mordiscos inocentes, cenas rápidas, noches discotequeras enfermizas, básculas vacilantes, azúcares oscilantes, trabajos inacabados, examenes inminentes, éxito efímero pero agradable, notas de ópera, voces potentes, actuaciones sorprendentes,... Muchas novedades. ¡Cómo para no tener sueños extraños!...
Y algo me dice que lo mejor está todavía por llegar... Este será uno de esos fines de semana para recordar, sin duda... Aún me queda todo el día de hoy, con la actuación, la crítica, los grandes personajes sentados en platea,... Y el lunes más actos decisivos para mi futuro, más trabajos para entregar, el gran examen del azar,...
¿Realmente soñamos todo lo que nos ocurre, o nos ocurre todo lo que soñamos?...

sábado, 8 de mayo de 2010

Ausente..*

¡Hace un montón de días que no escribía nada por aquí!... Y mira que no será por falta de cosas que contar... Aunque bueno, supongo que he estado demasiado ocupada, realmente, o demasiado... ausente, sin más...
La verdad es que tampoco sé por qué estoy escribiendo ahora... Supongo que para paliar un poco el sentimiento de vacío que llevo dentro... Al fin y al cabo este blog surgió a raiz de un gran sentimiento de dolor y de vacío brutal en un día clave y crítico, en el que maduré de golpe, y que me costó un fuerte golpe, también... Son los sentimientos que nos desbordan los que nos llevan a escribir... A lo largo de la historia, todos los dietarios o memorias encontrados se inician con un hecho transcendental, ya sea una guerra, algo a nivel general, social, que afectara a todos, o sea un conflicto personal pero que conlleve una conmoción fuerte, como puede ser una muerte, o también un nacimiento...
En mi caso parece que responde más a muertes que a nacimientos, a penas que a alegrías... Empecé este blog con el fin de una relación, y hoy me encuentro escribiendo por el fin de otra... Es curioso... Han sido las dos relaciones más importes de mi corta vida, y también las más dolorosas y las más absurdas... Aunque bueno, seguro que algo útil tenían, ni que fuera madurar con una, y aprender de los errores con la otra... Aún así, cuando una relación de años termina, y más si termina de forma poco... amable, por así decirlo, no puedes evitar sentirte hecho una mierda, pensando que nada ha tenido sentido, que todo es una inmensa farsa, y que a la vida le gusta reirse de ti... Y quizás cuando se piensa eso se tenga razón...
De la primera ruptura han pasado tres meses, y en esos tres meses no he podido llegar a entender aún el sentido de una relación de dos años con quien creía el hombre de mi vida y que resultó ser el gran manipulador de mi vida, en realidad... A veces me gustaría pensar que hubo algo de verdadera en ella, ni que fueran los primeros meses, pero cuando se valora friamente se ve muy claro que no, que todo estaba preparado así desde el principio. Al fin y al cabo, el ser humana funciona por cadenas de sustitución, aunque algunos nos resistamos a ello... Tres meses que, en el fondo, han sido los más provechosos de los últimos años, porque me han servido para crecer, para aclarar mis ideas (poquitas, pero alguna que otra), para conocerme mejor, saber lo que quiero y lo que no quiero a partir de ahora, y saber lo que debo trabajar de mí para no encontrarme en situaciones parecidas, aunque eso sea dificil... Tres meses... Dos años de mi vida, el 10% de mi tiempo vivido, que desapareció en una conversación telefónica y nunca regresó. Quedó perdida en la inmensidad del pasado, del pasado oscuro, sombrío, doloroso, incongruente,... Tres meses en los que pasé de la desesperación, al dolor profundo, a la rabia, la pena, y finalmente la resiganción. Resignación ante una situación que no llegué a comprender, de la cual me quedaron muchos interrogantes que no tiene sentido ya resolver.
Precisamente hace un par de días encontré a ese gran manipulador por la calle, y pretendió girarme la cara, hacer ver que no me veía. Pero no se lo permití. Quizás hubiera debido tener más orgullo e ignorarle yo también, porque al fin y al cabo no se merece ni que le dirija la palabra, pero supongo que me interesó saludarle, no sólo para hacerme notar, para que se diera cuenta de que seguía viva a pesar de su intento de asesinato, sino también para poderme poner a prueba a mí misma. Verme delante de él y sentir, notar lo que experimentaba mi cuerpo, mi cabeza, mi corazón,... Saber hasta qué punto había superado ese fatal desengaño, saber hasta qué punto era capaz de mirarle a los ojos. Y en ese sentido el resultado fue más... positivo? de lo que esperaba. Me sorprendió no sentir nada malo, al contrario, le miré a los ojos casi todo el rato y no pasó nada por mi cabeza. Usé una fina ironía en alguna frase, una llana indiferencia en la mayoría de ellas, una hipocrita cordialidad que rellenaba todas las palabras absurdas que dijimos en esos cinco minutos, e incluso alguna sonrisita de superioridad quizás al saberme vencedora, al sentirme viva y bien, satisfecha del resultado de los acontecimientos, aunque hayan tenido que pasar tres meses para que me percatara de ello... No ocurrió nada de lo que suponía que podía ocurrirme cuando volviera a verle, pero quizás fue porque al no esperar verle, y encontrarmelo de repente, sin preámbulos, de sopetón, de improviso, las reacciones fueron más naturales, más verdaderas, no estaban condicionadas subjetivamente. Aprovechó el encuentro para decidir devolverme cosas mías que todavía tiene, y quedamos para vernos cinco minutos al día siguiente, pero al final, como era de esperar, "le surgió un imprevisto" y no se presentó. Me sentí un poco extraña al comprobar mi impasividad ante todas esas emociones inesperadas... Me sorprendió no sentir nada negativo, un poco de rabia, un poco de dolor, un poco de... no sé... de enfado ante su actitud hipócrita y su plantón del día después. Pero no, no sentí nada... Realmente me horrorizó un poco, eso... Y confirmó esa sensación de haber tirado a la basura los dos últimos años de mi vida... Que él no sienta nada es normal, no tardó ni dos días en estar con otra después de dejarme. Pero que yo, que tanto le quise, que tanto significó para mí, y que tan mal lo pasé al "perderle", que después de dos años pasen tres meses y al verle no sienta nada... sentí un poco de miedo ante esa extraña indiferencia. Al día siguiente, al ser algo previsto, lo pensé detenidamente y me dije: "Esther, seguramente será la última vez que le veas, así que arreglate, ponte mona, demuestrale lo bien que estás y lo mucho que ha perdido". Pero luego me miré al espejo y me eché a reir. ¿Qué sentido tenía todo eso? No me apetecía arreglarme, solamente iba a salir de casa para ir al ensayo, y quería ir cómoda, no arregladita. Además, ya no necesitaba demostrarle nada, me lo había demostrado a mí misma y con eso me era suficiente. Por un lado me enorgulleció esta actitud tan madura, tan honesta conmigo misma, tan sana. Por el otro me entristeció un poco. Pero tan poco que no pude evitar salir de casa con la ropa más fachosa y mal combinada que tenía, con una cola de caballo de esas que me hago cuando ya no sé que más hacer con mi pelo, y con las bambas rotas de hace dos años. ¡Y tan tranquila! Quizás si me hubiera arreglado, al no haberle visto después, igual hasta me hubiera cabreado conmigo misma. Así que me satisface comprobar que, aunque resulte triste porque he vivido engañada una parte importante de mi vida, en realidad ese "hombre de mi vida" no era el hombre de mi vida... Porque, ¿qué pérdida del hombre de tu vida se supera en tres meses (o menos)?... Así que la conclusión es clara, es una ruptura que ha dejado de tener trascendencia en mi vida, que forma parte del pasado, un pasado que seguramente ha condicionado mi presente, pero pasado al fin y al cabo...
Y en cuanto a la otra ruptura... Bueno, esa duele, duele mucho todavía... Demasiado para poderla analizar tanto como la anterior... Y me siento muy vacía... Si no pienso en él treinta veces al día no pienso ninguna. Si no pienso en llamarle o mandarle un mensaje veinte, tampoco lo hago ninguna. Pero luego recuerdo todo lo que llegó a decirme y me derrumbo, no puedo evitar llorar, y me quedó hecha mierda. No merecía que me hiciera eso. Quizás me equivoqué en algunas cosas, no lo niego, pero con todo y con eso nadie que pueda quererte de verdad te haría daño a conciencia gratuitamente... Y me dolió muchísimo, porque realmente le quiero más que a nadie, y es de las personas que más me importan. Pero está claro que en este caso también me dejé engañar... Él no ha tenido problema alguno en mandarme a la mierda a lo grande, sin escatimar en insultos, y regocijándose en su dicha para asegurarse mi desdicha. Eso no se hace nunca a alguien a quien se quiere. Nunca. Yo sería incapaz... Supongo que derramaré algunas lágrimas durante algunos días más mientras siga recordando todo lo que dijo, y luego el dolor irá minvando, el vacío haciéndose pequeño, y la vida volverá a empezar...
Al fin y al cabo, como dice Violeta, "yo soy una chica joven, guapa, con toda la vida por delante, y él es un tío maduro que...". Lástima que aquí se interrumpa para levantarse desesperada por el enorme dolor que siente al verse abandonada por Abdón porque éste se ha ido con otra, y pregunte a gritos cuánto tiempo más va a sentirse así de mal...
Después de este larguísimo blog supongo que es normal que esté unas semanas ausente, porque cuando escribo, ¡escribo ya para cubrir el espacio de todo el mes!!

jueves, 22 de abril de 2010

Salvada por Mozart..*

Ayer fue un día bastante espantoso, la verdad... De madrugada tuve una bajada de azúcar importante, no descansé nada durante la noche, y por la mañana me sentía totalmente abatida, destrozada, hecha polvo, sin fuerzas para nada, ni ganas de nada... Me sentía furiosa por el chasco con el corto, estafada, como si se hubieran reído de mí... Reviví una situación que hace años juré que no volvería a vivir, y había sido de forma involuntaria, sin yo saberlo, y el hecho de revivirla así me destrozó... Me sentía tan impotente... Tan inútil... Tan absurda... A ese desengaño debía sumarle la desilusión, el cansancio, la impotencia también, ante la actitud de Javi... Tanto daño sufrido, tanta humillación, tantas vejaciones, para luego acabar oyendo palabras que me sonaban vacías y que, ni queriendo, pude creerme... Ojalá sean verdad, pensé, pero querer, cuando te han mentido y herido tanto y tantas veces, no es poder... Así que tuve que conformarme con esa actitud escéptica y desconfiada para poder ser capaz de seguir teniéndole a mi lado, cosa, por otro lado, inevitable, dado lo mucho que le quiero...
Y con todas esas sensaciones hirviendo en mi cabeza, cuando sonó el despertador a las siete, pensé que no podría levantarme. Pero, para sorpresa mía, de algún rincón de mi cabeza se despertó la señora Responabilidad, me ordenó que moviera el culo y fuera a clase, que aquella era mi obligación como estudiante y mi deber como persona. Y lo hice. Me alegró ver que tenía una actitud responsable ante algo que, un mes atrás, me mostraba de lo más irreponsable... Por la tarde, ya en casa, no me apetecía nada, estaba medio aletargada, sólo quería dormir, ivernar, olvidarme del mundo, desaparecer... Pero recordé con desagrado que tenía que ir al cine a ver una ópera de Mozart como actividad trimestral de canto. ¡Y suerte que esa vez también venció mi responsabilidad! Fue lo mejor que pude hacer.
En cuanto los acordes instrumentales de la introducción empezaron a sonar en las cuerdas de los violines de la Orquesta del Liceu, y aquel oboé hacía un pequeño solo dibujando una melodia agradable, reconocí enseguida ese tono distendido de cualquier ópera de Mozart, y no pude más que dejarme llevar por la música. Y disfruté muchísimo. De repente, mientras oía a aquellos profesionales sobre el escenario, cantando piezas que quizás yo cante algún día, se evadieron mis preocupaciones, todas se relativizaron, me di cuenta que de vida hay sólo una, y que ella misma ya nos presenta bastantes problemas en el camino como para que nosotros queramos ponernos más encima... En lugar de enfadarme por tener una asquerosa cara de niñata de quince años, o preocuparme porque alguien no crea en mi palabra y desconfie por norma de mí, es mejor que me preocupe por una enfermedad que hará que tenga que estar toda mi vida cuidandome en extremo, por decisiones que condicionan mi futuro, o por problemas de verdad que iré encontrándome en el camino...
La vida, por desgracia, no es como en las óperas de Mozart, el amor no siempre triunfa, la venganza no siempre puede aplacarse, ni la bondad habita en todos los corazones...

lunes, 19 de abril de 2010

¡Contentísima!..*

¡Estoy tan contenta! Parece mentira, por donde te puede sonreír la suerte a veces... ¡Es tan inesperada y a la vez tan bienvenida!...
Estaba aburrida, comiéndome el coco por culpa de alguien que no vale ni siquiera que me coma el coco por él, y me he puesto a mirar cosas por Internet. He pensado que podía volver a mirar mi correo, aunque lo había mirado esta tarde y no esperaba correo de nadie. Y cuál ha sido mi sorpresa cuando me encuentro un mail de alguien que no conozco que me propone participar en un cortometraje el próximo fin de semana, y  me añade incluso el guión. En lugar de hablarme de casting me habla de una simple entrevista con el director, y dan casi por hecho que voy a protagonizarlo. Sorprendida, respondo que me alegro de que hayan contado conmigo y que si pueden darme más datos sobre el rodaje, el horario y la dirección, pensando, ingénua de mí, que sería en algún estudio de Barcelona. Pues mi sorpresa todavía ha sido mayúscula cuando me han dicho que rodamos en el Empurdà, que nos vamos el jueves por la tarde y volvemos el domingo de madrugada. Y lo siguiente ha sido que, a las 0:44h me llama el director del corto, un tipo super ingenioso que no dejaba de hablar y de hablar, me cita para la entrevista mañana al mediodía, me pregunta mi opinión sobre el guión, cuatro preguntas más sobre mi formación como actriz, mi edad, mi registro interpretativo, y acto seguido pasa a contarme que nos iremos esos cuatro días a costes pagados a una casita rural para poder crear un buen ambiente familiar y de buen rollo para que el trabajo en la carretera sea mejor. Y lo de la carretera lo ha dicho porque el corto, muy ambicioso, transcurre de noche, dentro de un coche volcado a causa de un accidente que acaba de tener, y a punto de estallar... Dentro del coche van una madre y su hija de 18 años embarazada de cinco o seis meses... Al final, yo, la hija, me salvo. La madre no. ¡Es tan potente!... Me hace muchísima ilusión, el terreno del cine aún no lo tenía pisado, y va a ser un buen comienzo. Porque todo en esta vida ha de tomarse como un nuevo comienzo...
Quizás esto ha sido una señal del destino, ¡vete tú a saber!... ¿Quién me dice a mí que no tengo una epifanía y descubro que lo mío son los cortos en lugar del teatro? O, mejor aún, ¡el cine! Pero no como actriz, sino como directora, como cámara, como fotógrafa,... Al fin y al cabo, es arte también...
Ojalá vaya todo bien y el jueves pueda irme a rodar al Empordà como una actriz más o menos de verdad, a pesar de saltarme Sant Jordi, que es lo único que lamento un poco... ¡Ojalá empiece la vida a darme alguna alegría gratuita, sin tener que pagar nada a cambio!... Haría mucho bien a mi autoestima... ¡¡Ojalá!!...

domingo, 18 de abril de 2010

Aburrimiento..*

Laaalalalalalaaa!...
Aaaay! Qué aburrida estoy!... Debería hacer tantas cosas y no hago ninguna... Debería estar haciendo trabajos o estudiando, o sobre todo haciendo trabajos, porque tengo más de uno para entregar las próximas semanas que todavía no he ni empezado. Y, en cambio, estoy aquí en plan perro total sin hacer nada... Me da una pereza horrible tener que ir mañana a clase, pero tengo que ir... Y me da una pereza horrible tener ensayo mañana, igual que lo he tenido hoy, y ayer, y antesdeayer, y pasadomañana... Será un mes agotador a nivel teatral, la verdad... Hasta de aquí a 30 días no iré un poco más relajada... Y aún suerte que tengo un buen horario en la univerisdad y que el médico no quiso darme el alta, porque si tuviera que compaginarlo con el trabajo y con el horario que tenía el semestre pasado no aguantaría... La verdad es que igualmente voy bastante cansada... Duermo poco, madrugo mucho, no llevo un buen control de las comidas y los horarios y todo eso que yo más que nadie debería controlar tanto...
En fin, mi vida es un desastre... ¡Y suerte que no tengo a nadie en ella, porque lo último que deseo ahora, como expuse en un blog anterior, es algún mal hombre revoloteando a mi alrededor! ¡Sólo de pensarlo me entra urticaria por to'l cuerpo!...
Lo que no me importaría tener sería un chófer. Sí, eso sería fantástico... No hace falta que conduzca una limusina, me conformo incluso con una furgoneta, pero me encantaría subirme en ella y que me llevara a cualquier lado donde pudiera pararse el tiempo y eliminar las preocupaciones... Eso sería genial... Y si el chófer pudiera ser yo misma aún mejor, aunque al paso que voy no voy a tener el carnet ni pagando doce de los grandes...
Uff... Cómo odio las tardes de domingo... Seguro que me sentarían mejor si estuvieran seguidas del sábado, sí...

sábado, 17 de abril de 2010

Nuevo blog: Canciones para todos los días..*

Después de unos meses con éste, y viendo que ya más o menos domino esto de la gestión de un blog, y sé más o menos como funciona, he decidido crear otro, aunque, lógicamente, diferente a éste.
De momento sólo está creado, aún no he añadido la entrada de hoy, pero la idea es poner cada día una canción, con un vídeo, la letra, la traducción si no es en castellano, y aquello que la relaciona o que la hace merecedora de que la haya puesto como canción del día.
Es sólo un proyecto, pero creo que podría estar bien, sobre todo si llego a las 365 canciones, una para cada día del año...
La de hoy aún no la tengo pensada, pero como todavía falta medio día, seguro que alguna se me ocurre que quede bien con el día de hoy, que se compone de teatro desde muy temprano, y compras en unos grandes grandes grandes almacenes... Quizás me compre algun libro... O algo para Brunito... O una silk-épil de cara a verano, porque la que me compré hace un par de años se la quedó uno que yo me sé... Fui tonta al dejar que se la quedara, debería haberle sacao' 50€ por ella, por lo menos... Pero bueno, siempre he pecado de lo mismo, yo... De ir con demasiada buena fe por la vida, esperando ingénuamente que la gente se comporte igual conmigo... Pero bueno, algún día aprenderé, aunque tenga que ser a base de hostias, que es como se aprende en esta vida...
Mira, podría buscar alguna canción sobre esto, para iniciar mi nuevo blog...
Si alguien quiere echarle un vistazo, aunque no sé cuando empezará a tener cara y ojos, lo encontrará clicando en mi perfil, porque sé que hay alguna manera de poner el link en la barra de la derecha, pero eso aún no lo domino...

jueves, 15 de abril de 2010

¡Hasta los...! ..*

¡Estoy hasta los ovarios de tipos que se creen únicos, inigualables, casi perfectos, más listos que nadie y todopoderosos! ¡¿De qué coño van?! Lo bueno es que son vulgares, facilmente superables, llenos de defectos, de prejuicios, inmaduros, e inaguantables... ¿Cómo pueden tener el morro de pensar todo lo contrario, y de atribuir todo aquello que realmente son a otros? ¡Me parece indignante!
Yo, a partir de hoy, he decidido que no quiero a nadie de sexo masculino en mi vida, a parte de Bruno, mi abuelo, mi padre, mi hermano, y mis tíos y primos. Conservare a algunos amigos, pero de esos con los que tampoco tienes mucho mucho roce, y a mis compañeros de trabajo, porque con el mes que me espera más vale que me lleve bien con ellos porque los veré hasta en la sopa...
Pero por lo que al resto se refiere, ¡no quiero ningún tipo de contacto con los hombres! Ni siquiera les necesito fisiológicamente, soy totalmente autosuficiente, hoy por hoy. Y cuando quiera divertirme con alguno de ellos será tan fácil como hacer caso a Despina cuando aconseja aquello de paghiam, o femmine, d'ugual moneta questa malefica razza indiscreta; amiam per comodo, per vanità, amiam per comodo per vanità! (paguemos, oh mujeres, con la misma moneda a esta maléfica raza indiscreta; amemos por comodidad, por vanidad). Muchas lo hacen, no creo que sea tan difícil...
Aunque ahora mismo ni siquiera me planteo "amar" por comodidad, ni por vanidad, ni por necesidad, ni por ninguna otra razón interesada. ¡Simplemente quiero no tener ningún tipo de contacto con los hombres! Despina tiene toda la razón en esa ária...
Y espero que te hayas dado especialmente por eludido, cielo... Sí, sí, me estoy refiriendo a ti, no hace falta que busques en tu perversa mente algún otro nombre, sabes perfectamente que estoy hablando de ti, y si lo necesitas pondré tu nombre en letras bien grandes, aunque tenía pensado ahorrarte la vergüenza...

martes, 6 de abril de 2010

Angustias..*

En esta vida, sin duda, se crece a base de hostias, de sustos, de desengaños, de angustias...
Hoy, por si no fuera poco con lo que tengo que aguantar ya estoy días, que bastante mal lo estoy pasando, encima tengo una preocupación mucho mayor. Mis abuelos han desaparecido. No se sabe nada de ellos desde ayer por la tarde. Viven con mi tía, pero ésta va a su bola siempre, y anoche no fue a dormir y hasta las cinco no sale del trabajo. Habló con ellos por última vez mi madre, y mi abuela le comentó que mi abuelo no se encontraba demasiado bien. El pobre hombre está bastante jodido físicamente, ha sufrido un par de ambolias (o como se escriba), cuenta 42 operaciones en su cuerpo, y tiene el sistema renal muy muy mal... Le falta la bufeta de la orina, un riñón, y el otro apenas le funciona... Pero por suerte tiene la cabeza muy clara y se puede hablar con él perfectamente de cualquier tema. Va cada mañana a leer el periódico al hogar de ancianos, luego pasa a buscar el pan, y a mediodía vuelve para casa. Mi abuela, en cambio, tiene un principio de Alzheimer, degeneración ocular de esa que anuncian por la tele, y también algo de demencia senil. Así que dice muchas incongruencias, a veces se queda como zombie, en trance, y no se puede tener una conversa coherente con ella desde hace ya tiempo... Apenás sale de casa, porque se pierde y se desorienta, y normalmente está en su cuarto con su mecedora y su televisior nuevo con TDT... Nadie les ha visto desde ayer tarde. Mi abuelo no ha ido hoy ni a leer el periódico ni a buscar el pan, y mi abuela, que una de sus aficiones es llamar a mi madre y a mi tío unas 20 veces al día, no ha llamado ni una a ninguno de los dos. En su casa no están. Tampoco en los hospitales, puesto que hemos llamado a todos los de la zona. La policia dice que no se puede hacer nada por el momento, pero que no creen que les haya pasado nada... Mi tío a salido ahora con la moto a dar vueltas por si los vee... Quizás a mi abuela se le haya ido la olla y le haya dado por obligar a mi abuelo a ir a pasear o vete tú a saber...
La verdad es que estamos todos realmente preocupados... Mis abuelos, para mí, son como unos segundos padres... Yo me crié con ellos hasta los tres años, porque cuando nací, mis padres se acababan de casar, eran muy jóvenes, no tenían mucho dinero, y no podían dedicarme todas las horas y atenciones que necesitaba, así que me llevaron con mis abuelos, que fueron los que me criaron, por así decirlo... Y si les pasara algo me moriría... A veces me siento mal por no prestarles demasiada atención, por no ir a verles cada día, por no hablar con ellos más a menudo o decirles más veces que les quiero...
Espero que, por favor, no les haya pasado nada... No podría superarlo... Temo que llegue el momento de su último viaje más que a nada en este mundo... Jamás he tenido contacto con la muerte, todo lo que he visto morir han sido pájaros, peces y roedores, pero nunca alguien realmente cercano a mí... Y deseo con todas mis fuerzas, aunque sea algo muy egoísta, morir yo, antes que tener que soportar la pérdida de nadie a quien quiera...

sábado, 3 de abril de 2010

Series..*

Últimamente me ha dado por las series, la verdad... Nunca puedes decir "de esta agua no beberé"...
Mi tía se pasa horas y horas delante del ordenador viendo mil series a la vez de las que se descarga los episodios y las va salteando. Un día mira un par de capítulos de Perdidos y uno de C.S.I., al siguiente ve el que emiten por la tele de Dexter y luego se ve el de Numbers y el de Mentes Criminales, al otro se sienta en el sofá para ver Los hombres de Paco y en los intermedios va a verse Daños y prejuicios, y al siguiente se mira un par de Física o Química... A mí eso me parecía una chorrada increible. No ya por el nivel de algunas de las series, por mucha audiencia que tengan, sino porque no le encontraba el sentido...
Pero ahora, yo también estoy enganchada a esto de mirar series por internet. Bueno, a ver, que nadie se confunda, yo no estoy tan obsesionada. Yo miro una, y cuando la termino pues busco otra serie que pueda gustarme y la empiezo a ver...
Empecé por casualidad con Army Wives. El primer capítulo me pareció penoso, pero una vez visto pensé que tampoco pasaba nada por ver un segundo... Y me enganchó. Es una serie al estilo de Mujeres desesperadas pero ambientada en una base militar norteamericana. La verdad es que es bastante mala, pero surge el mismo efecto que un best-seller. A nivel literario son una mierda, pero enganchan una cosa mala. Pues lo mismo. Pero claro, ¿qué puedes esperar de una seria que se llama Esposas del Ejército?... Esta claro que muy seria no será... Lo malo es que perdí la pista de los capítulos en la segunda temporada, y no encontré más...
Luego Javi me dijo que tenía que ver A dos metros bajo tierra, que aquello sí que era una seria y no la mierda esa que me tragaba del ejército... Y tenía toooda la razón. Los primeros capítulos aún tenía en la cabeza la otra, pero a la que llevaba dos días viéndola me di cuenta que era de lo mejor que había visto nunca, y no me equivocaba. Y esa me vi las cinco temporadas, con su precioso final, ¡y fue maravillosa! Incluso le dediqué un blog entero por lo frustrada que me quedé al ver que la había terminado...
Y buscando algo tan bueno como la que acababa de ver pensé que podría mirar True Blood, que es del mismo creador que A dos metros bajo tierra, Allan Ball. Y en dos días me vi los 24 capítulos de las dos temporadas que hay rodadas hasta ahora. Y me ha gustado. No es ni por asomo tan buena como la anterior, pero
me ha gustado. ¿Lo malo? Que la tercera temporada no llegará aquí hasta septiembre, por lo menos...
Y ahora estaba buscando otra para ver, y creo que voy a decantarme por Pushing daisies, aunque ya he leído que sólo hay dos temporadas y a pesar de que parece que está muy bien la cancelaron y no rodaron más...
Pero bueno, mira, esto de las series será una época de las que me dan, como con la mayoría de cosas...
A ver qué tal está la de las margaritas, aunque la traducción sea Criando malvas

miércoles, 31 de marzo de 2010

*A dos metros bajo tierra (Six feet under)


Cuando empecé a ver esta serie la encontré estraña y desfasada, pero no tardé ni tres capítulos en darme cuenta de que era una gran serie.
Está considerada como la 3ª mejor serie del siglo XXI, y lo cierto es que no me extraña en absoluto. Es moderna y antigua a la vez, juega con un montón de recursos, tiene un aire surrealista y de humor negro muy bien logrados sin parecer algo totalmente estrambótico y pasado de vueltas. El nivel interpretativo de los actores es muy bueno, son personajes muy reales, muy próximos, y los diálogos son extraordinarios, en cada capítulo puedes encontrar reflexiones que son verdaderas perlas. El juego entre el mundo de los vivos y el de los muertos, la fantasía y la realidad, los flashbacks, los momentos musicales,... Nada sobra, todo está presente en su justa medida.
Me he reido, he llorado, me he asustado alguna que otra vez, me he visto identificada con los personajes, sobre todo con Claire, y me ha despertado un cariño entrañable por toda la historia en general...
Lo cierto es que después de verla tengo cierto sentimiento de desasosiego... Como cuando terminas una buena novela y te sientes perdida porque no sabes qué puedes leer a continuación que logre engancharte y gustarte tanto como la que acabas de terminar. Pues tengo la misma sensación... Esa inquietud, y esa tristeza porque se haya terminado ya... Y no sé qué puedo ver que me guste tanto y que tenga un nivel tan bueno como el de A dos metros bajo tierra.
Para una buena conclusión, voy a transcribir algunas de las perlas que se pueden encontrar en la serie, aunque son tantas que no podría ponerlas todas...

Una buena reflexión de Brenda tras una discusión entre Nade y Billy:

BILLY: Hay muchos países donde la muerte de un niño es algo corriente. Pero no lo soportamos porque un niño muerto es el mayor fracaso de una cultura que considera que algo así invierte el orden natural.
NADE: ¡Ha sido un accidente, eso es todo!
BRENDA: ¿Sabéis qué encuentro interesante? Si pierdes a tu cónyuge te llaman viudo o viuda, si eres un niño y pierdes a tus padres entonces eres un huérfano, pero, ¿qué términio se utiliza para describir al progenitor que pierde a un hijo? Supongo que será demasiado horrible para tener un nombre...

Una conversa interesante entre una madre y una hija, con una reflexión de Claire que podría hacer yo también...:

CLAIRE: ¿Papá y tú estábais enamorados?
RUTH: ¡Oh, sí!... Mucho al principio. Pese a que nos fuimos separando, tu padre fue el gran amor de mi vida.
CLAIRE: Al menos tú lo has tenido... Yo creo que nunca lo tendré.
RUTH: Lo tendrás, como todo el mundo. Pero seguro que será muy diferente a lo que esperas.
CLAIRE: Echo de menos a papá... Creo que no le tuve en cuenta en toda mi vida y ahora ya no está y es demasiado tarde para conocerle como mujer adulta.
RUTH: Yo también le echo de menos. Ya no habrá un hombre que pueda amarme siendo joven y hermosa, y que lleve esa imagen mía en algún lugar de su corazón...
CLAIRE: ¡Oh, mamá, eres muy bonita, qué dices? ¡Eres preciosa! ¿Por qué crees, si no, que siempre hay hombres pretendiéndote?
RUTH: ¡Oh, eres un sol! ¡Pero mira qué hombres!... Estoy aquí sentada llorando por Arthur... ¡Arthur!... ¡Oi, qué voy a hacer con él?
CLAIRE: Huir.
RUTH: Aunque me da lástima... ¡Es tan inocente!...
CLAIRE: Sí... A mí también me da pena Russell... Bueno, le odio. Pero me da pena... ¡Oh, mamá! ¿Por qué atraigo a todos los perturbados del país?
RUTH: Porque se dan cuenta de lo buena que eres. Y que eres atenta y sensible. Es la verdad, Claire, eres un ángel. Pero lo que no entiendo es por qué te gustan a ti.
CLAIRE: Parece que me enamoro de cualquiera que muestre interés por mí...
RUTH: Todos queremos ser amados, es difícil rechazar eso... No importa de donde venga...

Y unas metáforas sobre la vida y la felicidad:

NADE: Creo que lo único que voy a obtener de este cumpleaños es saber que estoy completamente solo.
MAGGIE: Tienes una familia maravillosa. Y un hijo en camino.
NADE: Sí. Pero estoy solo. Siento como que lo único que hago en todo el día es controlarme e intentar conectar con la gente. Pero resulta que por mucha energía que dediques a llegar a la estación a tiempo o a coger el tren correcto, nunca tienes la garantía de que vaya a haber alguien esperándote a tu llegada... ¿Entiendes?
MAGGIE: Sé que si tú crees que la vida es una máquina de refrescos en la que metes virtud y consigues felicidad, seguro que vas a sentirte defraudado. Lo sé.

Una serie absolutamente recomendable, sin duda...

lunes, 29 de marzo de 2010

Soy una solitaria y pequeña petunia en un campo de cebollas..* & Mujer-medusa..*

I'm a lonely little petunia in an onion patch,
an onion patch, an onion patch,
a lonely little petunia in an onion patch,
and all I do is cry all day...

Me ha gustado la cancioncita... Es tierna y se puede interpretar y aplicar de muchas maneras...

Acaba de llamarme frenéticamente una de esas que yo llamo mujeres-medusa... Esas que hablan contigo sólo por algun retorcido interés y que con la sonrisita van clavándote las picaduras. Que ni son amigas, ni son nada, y sólo te llaman para decirte algo que creen que puede herirte, o para confirmar algún chismorreo... (para una explicación más clara ver la escena de la mujer-medusa de "Bridget Jones: Sobreviviré"). Lo hizo cuando se enteró de que era diabética, lo hizo cuando se enteró de que lo había dejado con Ivan, y cuando hoy me ha llamado he pensado: "Esther, agarra la pistola, porque ya viene la medusa a picarte con algo...". Y efectivamente, no me he equivocado... Ha ido directa al grano, después del "hola, qué tal" de rigor, sin ni siquiera tomar aire, ha lanzado la primera picadura: "¿Sabes a quién vi anoche en dos discotecas distintas? ¡A Ivan! Jijijiji". Yo, que ya iba preparado para algo así, le he respondido con la misma risita falsa que emplea ella y le he mostrado mi indiferencia ante la noticia: "Ah, muy bien. ¿Y le saludaste?". Y ella: "Ui, no, qué va... Iba acompañado... de una chica... morena, alta, muy guapa... I muy delgada también". En una misma frase me ha soltado como dos o tres picotazos. Yo, con mi actitud estoica, le he dicho: "Ah, debe ser su novia. Es curioso que no le viera yo también, puesto que anoche también salí por la zona... Bueno, ya se lo comentaré cuando le vea, quizás él también te vio". Ante esa respuesta se ha quedado un poco parada y me ha dicho: "Pero, ¿sois amigos o algo?..." Y yo: "Claro, buenos amigos. Lo nuestro fue más un acuerdo que una ruptura. Somos personas civilizadas y abiertas. Y cuando la cosa no funciona, ¿para qué estropearlo aún más con rupturas dolorosas y llenas de mentiras? No vale la pena, ¿no crees?". Con eso creo que he puesto el marcador de picotazos en un empate, y como ella se ha dado cuenta de que lo que me pudiera decir no iba a herirme demasiado, aparentemente, ha reído con su típica hipocresía y me ha dicho en un tono totalmente falso: "Uy, ¡si son más de la una! Me voy ya a la cama, buenas noches". Y ha colgado, así sin más...
Yo he sonreido para mis adentros pensando, "será hija de.. la muy...", y por un instante me han entrado ganas de teletransportarme a casa de Ivan y meterle un puñetazo con toda la rabia acumulada por el momento y hacer que le sangrara la nariz. Pero luego me he horrorizado ante semejante violencia, y, moviendo la cabeza para expulsar las malas vibraciones, he respirado hondo y me he puesto a analizar ese pensamiento momentáneo. Y me ha gustado el resultado, la verdad.
Aunque una parte de mí sabía que aún no siento una indiferencia total hacia él, había otra parte que creía que sí. Y yo me sentía un poco mal por culpa de esa parte, porque cuando lo pensaba me sentía como una persona sin corazón por ser capaz de sentir indiferencia en dos meses por alguien con quien has pasado tus últimos dos años. Pero me ha alegrado comprobar que aún queda un pelín de rabia hacia él, cosa que significa que no soy una persona sin corazón. También he sacado otras conclusiones un tanto más penosas, pero no por mí, sino por él, por su vida, y su pasado, y sus... En fin, sus problemas que nunca solucionará... Pero tampoco es un tema a tratar en un blog, si hay algo que sí soy es discreta con los problemas de los demás...
Cuando Hum* ha llegado le he comentado la llamada, (me ha hecho gracia su comentario de: "esa chica no te quiere mucho, que digamos..."), y me ha gustado que me preguntara cómo me sentía. Cuando hace eso, cuando actúa como un verdadero amigo y no como un energúmeno paranoico, posesivo y controlador, me entran ganas de abrazarle y besarle mucho...
Soy rara, lo sé, por eso mi amistad con Hum* es tan rara y a la vez tan incomprensible... A veces, cuando me evado de mí misma y contemplo mi vida desde el aire, como si no formara parte de ella, no logro entender mi amistad con él... Y, si sólo fuera amistad, quizás sería raro, pero aún podría encontrarle algún sentido... Pero, tratándose de amor, a veces me resulta imposible entenderlo... Si ni yo mismo podría entender una amistad así de especial, es obvio que tiene que ser muy especial...
En fin, yo, como siempre, yéndome por las ramas...
Voy a seguir llorando enmedio de mi campo de cebollas, hasta que alguien venga a jugar conmigo... Y presiento que ese alguien tardará como mucho unos... ¡10 días!

viernes, 26 de marzo de 2010

¡Te echo mucho de menos!..*

Es curioso... La vida siempre me parece curiosa, cada día más... Hoy he tomado un poco más de consciencia de aquello que la gente dice en un dicho popular que no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes.
Pues bien, algo así me ha pasado hoy... Hace ya un tiempo que lo dejé, no era bueno para mí, me dijeron. Debía hacer un esfuerzo y ser sobre todo constante. Y, aunque quise transgredir las normas al principio y seguir como si nada hubiera pasado, en seguida me di cuenta de que tenian razón, y debí aceptarlo lo más rápidamente posible, por mi bien... Luego, las semanas posteriores, estaba deseando que pasara algo que justificara un encuentro fugaz y absorbente, y cuando esto ocurría lo tomaba como enloquecida, sedienta de ese sabor tan suyo... Pero a medida que fueron pasando los días las ocasiones fueron espaciándose más y acabaron por desaparecer...
Supongo que yo también fui olvidándome un poco, el tiempo borra más rápido de lo que creemos las huellas, los recuerdos, las percepciones,... Y lo suplía con cosas que en teoría también son malas para mí, pero no tanto como él, como puede ser el chocolate o las galletas...
Pero hoy me he dado cuento de que nada se puede comparar, que por mucho chocolate que coma jamás podré sentir lo que sentía cuando notaba su sabor, su tacto en mis labios... Y cuando hoy se me ha presentado la oportunidad de tomar algo prohibido no lo he dudado ni un segundo, y me he lanzado a ello en seguida. Lo he preparado todo minuciosamente, con unas ansias mal escondidas y un deseo que se me notaba hasta en los ojos. Cuando por fin ha estado listo me temblaban incluso las manos... Lo he cogido delicadamente, he acercado mis labios a su cuerpo refrescante y he cerrado los ojos para poderlo saborear mientras penetraba en mi boca y bajaba por mi gargante. Ese sabor entre ácido y dulce, esa sensación de frescor, esos grumos que le hacen tan natural... Y en ese instante me han entrado hasta ganas de llorar... ¡Le echo tanto de menos! Es lo que más añoro desde que me diagnosticaron la diabetes... Ojalá pudiera seguir tomándolo cada mañana, recién levantada, y despertarme con ese saborcito...
¡¡Te echo mucho de menos, zumito de naranja!!

martes, 23 de marzo de 2010

Diarrea mental, sin duda..*

Hoy es un día extraño... Bueno, los ha habido de peores, ¡sin duda! Hoy lo podría considerar incluso un buen día, pero lo noto extraño...
Me siento extrañamente bien. Me he mirado en el espejo, y, cosa extraña, me ha sorprendido no ver la barriga sobresaliendo del borde de los pantalones, o los labios sin sangrar, o el pelo asquerosamente alborotado sin ninguna posibilidad de no hacerme una cola... He visto que, aun con mis curvas, la barriga no sobresale del pantalón, el pelo está alborotado pero podré cogermelo con una simple pinza sin necesidad de atarlo en una cola, y mis labios están sólo resecos. Muy resecos, pero nada que no salve un poco de crema y aguantar el escozor durante un par de minutos...
Hoy peso 61 kilos. Justos. Hacía TANTO que no pensaba eso... Creo que hacía dos años, cuando empecé con Ivan. Mi propósito es estar lo más cerca posible de los 55kg, aunque sé que no debo obsesionarme en exceso, y la verdad es que cuando conseguí ponerme en 63 me sentí tan feliz que ahora, estar en 61, es como un regalo de los dioses, así que no me martirizo para seguir bajando, ni mucho menos. Además, ya hace un par de semanas que cuando voy al análisis bebo bastante agua antes para que las infermeras no noten que he perdido tanto peso en relativamente poco tiempo. A mí no me parece poco tiempo, pero a ellas se lo parecería, y no me apetece escuchar frases típicas, ya las escuché bastante... El hecho de hacer esta pequeña trampa me da un poco de miedo, pero luego veo que no es nada grava, que sólo es por comodidad, y que yo estoy bien, y por tanto dejo de preocuparme. Pero es curioso como te puedes sentir mal por hacer algo que en realidad no está mal...
Por ejemplo, hoy he roto mi relación con la persona más importante de mi vida, a la que quiero con locura. Pero he tenido que hacerlo, no tenía elección. Ella tiene una manía patológica a inventarse cosas sobre mí que no son ciertas y a desconfiar de mi de forma enfermiza y obsesiva por cualquier cosa, y a montarme escenas patéticas que me hacen demasiado daño como para poder estar soportándolas. La última vez le di una enésima oportunidad jurándole que sería la última, y la ha desaprovechado totalmente, puesto que cada vez las desconfianzas son peores y más peligrosamente enfermizas. Así que, a pesar de lo muchísimo que me ha dolido, porque le quiero más que a nada en el mundo, he tenido que cortar nuestra relación. Y me siento un poco mal por ello, pero sé que he hecho lo que tenía que hacer. Nadie tiene derecho a torturarme y maltratarme de este modo. Además, bastante mal lo he pasado ya como para encima permitir abiertamente que alguien me esté hiriendo día sí día también de forma gratuita. No, no debo dejar que me haga esto nadie. Absolutamente nadie. Si no nunca saldré de esa mierda círculo vicioso de posicionarme siempre por debajo de todo el mundo y adoptar el rol de mujer maltratada. Oh, no. Además, eso no ha sido culpa mía. Al contrario, yo hice tanto como estuvo en mis manos para que confiara en mí, para que me demostrara que realmente era así. Y, aunque sus palabras decían que sí, a la primera de cambio sus actos me han demostrado que no es así. Pues yo ya más no puedo hacer... Él solito ha corrompido esta relación al no respetar los valores básicos de sinceridad, confianza y respeto. Y eso ya no tiene arreglo. Lo hubiera tenido, estaba en sus manos que lo tuviera, pero parece que no ha querido arreglarlo, así que... Y es una pena... Otra vez un montón de días, semanas, meses, años enteros a su lado que no han servido para nada...
Es curioso... De un modo u otro todo el mundo acaba dejándome... Todo el mundo me hace ver que el tiempo que he pasado con ellos no ha servido para nada, que todo ha sido sólo un gran error, una gran mentira, una mierda inmensa... Y lo que es más curioso todavía es que yo no tengo ni idea de qué es lo que debo hacer mal para que pase esto. Ojalá alguna de esas personas tuviera el suficiente valor para decirmelo. Quizás el problema está en mí, pero como nadie me dice cuál es no puedo solucionarlo...
Yo, es que, ¡soy tan idiota! ¡Cuando hago algo mal y por culpa de eso una relación se tambalea hago lo imposible por arreglarlo si la persona me importa de verdad! Hago mil cosas increíbles para que la otra persona se dé cuenta de lo mucho que lo siento, de lo mucho que me importa, pero no me limito a los frívolos "perdona, lo siento" y me cruzo de brazos, ¡no! ¡Nunca! Yo lucho... Aunque tenga que ir contracorriente, siempre he luchado por lo que quiero... Siempre me he dejado la piel y hasta la última gota de energia en cualquier relación que valga la pena, que realmente me importe, sea del tipo que sea. Y me siento muy idiota cuando veo que soy la única persona que hace eso... O cuando me doy cuenta de que no importo lo suficiente a nadie como para hacer algo así...
En fin, me he ido por las ramas, como siempre, y ya no sé ni sobre qué quería escribir...
Ojalá me distraiga un poco en el ensayo esta noche, porque, si no, se me hará eterno...

domingo, 21 de marzo de 2010

No puedo sonreir sin ti..*

Now some people say happiness takes so very long to find.
Well, I'm finding it hard leaving your love behind me...
And you see I can't smile without you,
I can't smile without you,
I can't laugh and I can't sing,
I'm finding it hard to do anything.
You see, I feel glad when you're glad,
I feel sad when you're sad...

Eso es, ni más ni menos.
Voy a tomarme la molestia de traducirlo, porque me interesa su perfecta comprensión. Si hay algún error desastroso en la traducción, pido perdón, hace ya bastante que no hago inglés...

Ahora algunas personas dicen que lograr encontrar la felicidad es algo muy difícil. Bueno, lo que yo encuentro difícil es dejar tu amor atrás... Y puedes ver que no puedo sonreir sin ti, no puedo sonreir sin ti, no puedo reir, ni puedo cantar, me cuesta hacer cualquier cosa. Ya ves, estoy feliz cuando tú estás feliz, estoy triste cuando tú estás triste...

Estoy preocupada cuando tú lo estás, estoy contenta cuando tú lo estás, estoy tranquila cuando tú lo estás, estoy risueña cuando tú lo estás, estoy llorona cuando... Bueno, tú no sueles estar llorón, pero a veces me haces estarlo a mí, eso sí... En fin, ¡da igual!
Lo que quiero decir es que me siento tan unida a ti que mi estado de ánimo suele ir atado al tuyo. Cuando has tenido un bueno día y al hablar conmigo me dices lo guapa que me encuentras en ese momento, o me comentas las ganas que tienes de verme, o me susurras un te quiero, por muy enfadada, triste, preocupada o cabizbaja que me encuentre, siempre logras que me sienta mejor, que olvide el enfado, la tristeza o la preocupación, y dibujas una sonrisa en mis labios. Del mismo modo, el día que estoy alegre, contenta y feliz, y te encuentro enfadado, triste, preocupado o cabizbajo, me resulta inevitable angustiarme, entristecerme o preocuparme, puesto que deseo lo mejor de lo mejor para ti, aunque a veces me entren ganas de matarte, y a ti de matarme a mí.
Debo decir que encuentro que la conversación de esta noche ha sido muy productiva y constructiva. No sé a ti, pero a mí cada día me da más buen rollo nuestra relación, nuestra amistad. Cada día la veo más fuerte, más sana, más especial, más... ¡más única! Cada día crece un poquito, cada día logro estar un poco más a la altura de una relación así, cada día me siento crecer con ella al aceptar y comprender nuevos conceptos, nuevas miras, nuevos ángulos, nuevas experiencias. ¡Y cada día te quiero más!
Sólo quiero que sepas que, si me dejas, y espero que lo hagas, (¡pobre de ti que no sea así!...), voy a estar siempre a tu lado, que puedes contar conmigo para cualquier cosa, que por encima de todo está lo que sentimos el uno por el otro, y que encuentro que ésta es una relación demasiado especial como para estropearla con cosas tan vulgares como los celos, las posesiones o las críticas destructivas. Nosotros estamos muy por encima de todo eso, ¿no crees? Dentro de nuestras respectivas vida siempre debe haber un rincón especial para nosotros, porque un amor así tiene que guardarse con cuidado, cariño y ternura por los siglos de los siglos, (y amén). No hace falta que te diga lo importante que eres para mí...
Por eso, no puedo sonreir sin ti, no puedo sonreir sin que tú sonrias también.
Y, por si cabía alguna duda, está claro que este discurso va dirigido a ti, Hum, Javi, Fermín, Peter, Indiana, Bill, Eva, ¡o llámate como te dé la gana! Pero no dejes de mostrarme esa sonrisa tan chula que tienes, porque entre la bonita forma que toman tus labios al sonreir, y lo bien que besan, me tienes a tus pies, capullo...
Te quiero mucho, ¡ya lo sabes! 

jueves, 18 de marzo de 2010

Edades..*

Últimamente pienso más que antes, reflexiono más, analizo más las situaciones tanto pasadas como venideras, y soy capaz de darme cuenta de cosas que antes ni siquiera percibía... Algunos le llaman a esto madurar, yo simplemente lo considero crecer, tomar conciencia del mundo que te rodea...
Ayer estaba viendo un capítulo de esa serie que me estaba bajando, Army Wives, y la hija de una de las parejas protagonistas empezaba a salir con un chico. Pues bien, a los padres les parecía horriblemente mal porque ella sólo tenía 16 años ¡y él era ya todo un hombre de 19!
Y eso me hizo pensar que, aunque en un contexto como el de la serie quizás sea un pelín más comprensible, esa reacción se da, hay padres que encuentran mal que su hija de 16 salga con un chico de 19 o 20 años por miedo a lo mayor y a la experiencia que pueda tener él... Algunos simplemente lo expresan, otros intentan boicotear la relación, e incluso hay algunos que directamente prohiben que se vean y mucho menos que salgan juntos.
Y me parece algo increíble... Independientemente de la reacción de los padres, me parece increíble que puedan preocuparse por una diferencia de sólo tres años... Es comprensible, claro, pero a mí me parece extraño, porque estoy segura de que si a mis padres les presentara o les dijera que salgo con alguien que sólo es tres años mayor que yo ¡serían las personas más felices del planeta!
Cuando tenía 16 años salía, sin ningún tipo de formalidad, con un chico de 24. Y supongo que eso, a mis padres, les dolió... Pero el golpe fue mayor cuando cambié al de 24 por uno de 30... Imagínate, ¡una chica de 17 con un hombre de 30 años!... Y sí, claro que al principio me expresaron su desconformidad, pero lo cierto es que no puedo quejarme, porque durante los dos años que duró la relación de lo que menos se quejaron fue de la diferencia de edad... (aunque quizás porque había cosas más preocupantes en él para quejarse). La verdad es que si yo tuviera una hija de esa edad que sale con alguien trece años mayor que ella, no sé si sabría aceptarlo tan tranquilamente... Debería estar más agradecida por su comprensión en ese aspecto en concreto.
Debe ser difícil tener una hija como yo... (¡y suerte que no saben de la misa la mitad, porque entonces no sé yo si serían tan tan compresibles, modernos y tolerantes!...)
Tristemente, no me veo con alguien sólo tres años mayor que yo... Tiendo a fijarme en hombres maduros, ¡pero no lo hago expresamente! Tengo alma de Lolita, en general, y me temo que siempre la tendré... Supongo que cuando yo tenga 30 años podré plantearme salir con alguien tres años mayor que yo, pero ahora mismo el mínimo está en 6 o 7... Y como desgraciadamente he comprobado ya que el amor sí que tiene edad, debería poner el máximo en 15...
Aunque, bueno, en sus brazos siempre seré Lolita... (a pesar de doblar el máximo permitido) 

miércoles, 17 de marzo de 2010

Un buen concierto conduce a una buena reflexión..*

¡Bien! ¡Me siento fantásticamente bien! Tranquila, en armonía con mi espíritu, orgullosa del resultado de mi trabajo, contenta por la respuesta del público, divertida ante los flirteos de uno que yo me sé, y feliz por el amor de otro...
Estoy "enganchada", aunque superficialmente, a una seria americana muy partiótica, de la que me descargo los capítulos y los voy viendo.
Tengo a Bruno durmiendo en su cestita a mi lado, como cada noche. Cada día está más grande, pronto tendré que comprarle un cesto más amplio, porque en éste ya le sobresalen las patitas si las pone estiradas...
Escucho todo tipo de música, ahora mismo suena ese dúo que cantan tan acertadamente Malú y el triunfito ese del que nunca recuerdo el nombre, "que nadie calle tu verdad, que nadie te ahogue el corazón, que nadie te haga más llorar,...". Es una letra bonita, y certera. Nadie tiene derecho a hacer nada de eso. Nadie.
Hoy me siento libre. Y me encanta. Me siento libre y me apetece ser libre. Libre para hacer lo que quiera, libre para poder reírme de mí misma, para llamarme niñata estúpida cuando lo merezco y para felicitarme cuando es la ocasión, para divertirme con quien quiera y como quiera, para amar como me apetezca y a quien me apetezca, para decir lo que me venga en gana a quien me venga en gana, para cantar, gritar, llorar, besar, mojarme bajo la lluvia sin paraguas y saltar dentro de los charcos y ensuciarme los pantalones.
Me siento bien. Y me gusta...
La vida no es siempre de color rosa, ni siquiera teniendo un hombre en ella, por mucho que Edith lo pintara así. ¡La vida es multicolor! Lo que tiene un color son los momentos, y juntos forman la paleta de la vida, llena de tonos... Sí que puede ser rosa quand il me prend dans ses bras, pero también lo es cuando das un buen concierto y la gente sigue aplaudiéndote incluso cuando ya has bajado del escenario, cuando te esperan en la puerta para hacerte llegar sus felicitaciones, para decirte lo mucho que les has gustado; cuando alguien que te conoce te escucha por primera vez y se queda sin palabras y lo único que puede hacer es abrazarte y darte un desconcertante beso en la comisura de los labios; cuando te comes una pasta industrial de chocolate llena de grasas y azúcares y, aunque sabes que no debes, o quizás precisamente por eso, te sabe a lo mejor que has comido nunca; o cuando tu hermano te da un codazo disimulado para indicarte que tu padre está emocionado al volver a ver en vídeo tu actuación,... Esos son momentos rosas, o de cualquier otro color pastel, brillante, aterciopelado y sincero...
También hay momentos negros, claro... Cuando sufres un desengaño, cuando te diagnostican una enfermedad crónica, cuando pierdes a un ser querido, cuando alguien a quien quieres con locura desconfía infundadamente de tí, cuando algo que tenías muy por mano sale mal, cuando una hora se convierte en una eternidad, cuando tu vida se tambalea ante incertidumbres preocupantes, cuando no logras encontrar la esperanza por ningún lado,...
Y lógicamente, no todo se reduce a esa gamma de colores... Podemos encontrar momentos verdes, amarillos, azules, dorados, naranjas, lilas, y de cualquier color que podamos concebir en nuestras mentes... ¡¡Y no hace falta ser sinesteta para ello!!

miércoles, 10 de marzo de 2010

¡Siestón!..*

¡Uff! Hacía un montón que no me echaba una siesta, ¡y menos de estas características!... ¡Me he pasado cuatro horas y media durmiendo como si nada! Y eso me da cierta rábia, porque vale que si las duermo es porque las necesitaría, pero luego no duermo bien por la noche, y además me levanto super atontada y con la cara como inchada... ¡Y eso no me gusta nada! Como es lógico, quien me ha despertado ha sido el mismo que no me deja dormir más de 3 horas por las noches: Bruno...
¡Mi Brunito revoltoso! Eran las ocho y media, y ya estaba como loco porque sabía que pronto le tocaba la cena, y correteaba de un lado para otro, mordiéndonos los zapatos e intentando que le siguiéramos hasta la cocina para ponerle el pienso en su bol nuevo. ¡La verdad es que es listo y espavilado como él sólo!... ¡Y está enorme! Si ahora tuviera que ir a buscarlo no cogería en el bolso, seguro... ¡Y ayer dio su primer ladrido! Incluso en eso he tenido suerte, porque es muy bueno, apenas ladra ni lloriquea... Sólo cuando se enfada porque mi padre le pica, o de madrugada cuando quiere jugar contigo y tú estás durmiendo y empieza a tirar de las sábanas y a lloriquear para despertarte y jugar a morderte la mano, o el pijama, o cualquier cosa que esté a su alcancey forme parte de tu persona... ¡Pero aun así es precioso!
Esta noche volverá a despertarme a las dos y media y se calmará rápido, y luego a las cuatro y media y hasta que no le haya subido a la cama y le haya dejado morderme los dedos y el pijama no estará satisfecho para volver a acostarse... ¡Pero por lo menos yo ya he dormido esta tarde lo que no dormiré esta noche!...

sábado, 6 de marzo de 2010

*Això només passa a les pel·lícules

"Esto sólo pasa en las películas", así es como se titula una de las obras en las que actuo. En ésta soy, junto a ese Indiana Jones que se ve en el cartel, una de las protagonistas.
Se situa en una empresa de telemárketing donde el jefe, Abdón, mantiene relaciones con sus empleadas, y va sustituyéndolas a todas por cada recién llegada que se incorpora a la empresa. Pero llega un momento en que le pagan con su misma medicina, claro...
Cada personaje tiene también un alter ego cinematográfico, aquel al que quiere parecerse, aquel en el que se transforma en la intimidad...
Yo hago el papel de Violeta, la mona tonta tontísima de la empresa, la pareja de Abdón cuando empieza la obra y a la que sustituye por una pija con aspiraciones que llega hacia la mitad. También tengo un momento musical donde canto con una base de guitarra eléctrica en directo. La verdad es que es de los momentos más potentes, y el punto de la música en directo hace mucho... Pues bien, hasta hace cuatro días mi papel era el de una chica normal, incluso tirando un poco a intelectual, pero cuando llegué el martes al ensayo, al director, que es el mismo autor de la obra, se le fue la olla, como le suele pasar, y decidió que desde ese momento mi personaje era tonto porque eso siempre hace reír a la gente. Yo me armé de valor, (y de talento, aunque quede mal que lo diga yo, pero me limito a repetir lo que ha dicho "la crítica") y lo hice lo mejor que pude. Y, por lo que parece, se me da bien esto de hacer de tonta... (porque me lo hago, ¡por mucho que mi hermano pueda decir lo contrario!...)
Hoy ha sido el estreno, ¡y parece mentira lo que llega a cansar esto del teatro!... No sólo por el montonazo de horas de ensayo que hay detrás, sino simplemente la hora de función es agotadora. Y aún más cuando tienes un personaje tan activo y redondo como Violeta. Has de estar siempre al 200%, darlo todo, y más en los altibajos de humor que puedes tener que interpretar en tan sólo una hora... Realmente es un trabajo que, independientemente de lo que te paguen, o de verdad te gusta, o no es soportable...
Bueno, ¡y mañana más! Este mes ya tenemos funciones todos los fines de semana. Éste y el último en nuestra ciudad, aunque en teatros distintos, y el del medio en otro sitio de Cataluña. Queda mucho por rodar, todavía...

viernes, 5 de marzo de 2010

Adorable..*

¡Le quiero tanto! No pensaba que se pudiera querer tanto y tan desinteresadamente a nadie hasta que le he tenido conmigo. No me hace ni caso, huele a rayos, se mea y se caga por todos lados, me muerde y me araña (aunque sea cariñosamente), me destroza zapatos y calcetines, y por las noches no me deja dormir más de 3 horas en toda lal noche, pero, aun así, ¡le adoro!
Tiene unos ojos grandes y expresivos, uno siempre lleno de lagañas pegadas al pelo que no hay manera de quitarle ni siquiera con una toallita humeda. No son negros, sino de un azul muy oscuro, como acuoso... Serán bonitos cuando se haga grande. Porque se hará grande, muy grande...
El pelo lo tiene marrón oscurito, más claro en las puntas, y más oscuro en las patas y la cabeza. La barriguita la tiene blanca, y también un mechón debajo del hocico, como si fuera una perilla, y los piececitos de las patas de atrás también son blancos. ¡Es tan mono y tan suave!...
¡Y muy listo y muy espavilado para ser tan chiquitín! ¡Cuando tenga un tiempo más será un monstruito!... En una semana corretea ya por toda la casa casi sin caerse, cuando el primer día era incapaz de dar dos pasitos sin desequilibrarse y tambalearse peligrosamente... Aún ahora hay veces que se cae, sobre todo cuando baja de su cesta, que no controla bien y se mete de bruces. Pero incluso en éstas es tan gracioso y bonito... Te entran ganas de cogerle todo el rato, de abrazarle, de sobarle, de apretujarle contra tu pecho y decirle lo mucho que le quieres, y lo preciosísimo que es, y lo feliz que eres a su lado...
¡Y hoy me ha besado! Ha acercado su hocico a mi cara y me ha dado lengüetazos suaves en la mejilla, como si quisiera transmitirme también su felicidad cuando está conmigo... ¡¡Es adorable!!...

miércoles, 3 de marzo de 2010

Bruno..*

Su nombre es Bruno, y es la bolita de pelo más preciosa que he tenido nunca en mis brazos.
Después de años, peleas, suplicas, rebeliones y demás, por fin lo he conseguido: ¡tengo un cachorrito en casa! Un bonito cachorro, mezcla de pastor alemán con belga, de sólo un mesecito recién cumplido. Nació el 31 de enero, y es una fecha simbólica, puesto que fue esa madrugada cuando acabó mi relación con Ivan. ¡Y esó es una señal! Algo podrido murió y algo tan hermoso como mi Bruno nació... ¡Y es maravilloso!
Ayer recorrí un montón de kilómetros en tren para irle a buscar, y luego me los recorrí de vuelta, con Brunito metido en un bolso viejo, llorando, asustado por el viaje y por los pasajeros, que todos le miraban sin parar, sonriéndome y preguntándome cosas sobre ese bebito que llevaba en brazos... ¡Con lo vergonzosísima que yo soy!... Y lo poco que me gusta llamar la atención fuera del escenario... Y, si alguien no lo cree, ¡que le pregunte a Hum*! Dará fe de que lo que digo es totalmente verdad...
Cuando salí del piso donde recogí a Bruno y fui hacia la estación estaba sumamente preocupada porque lo metí en el bolso y ni se movía. Estaba ansiosa de llegar a la estación para poderlo sacar y comprobar que no se había muerto o algo así. Metía la mano en el bolso, le acariciaba, y no hacía nada de nada... Me preocupé muchísimo. Pero ya, una vez en el tren, se espaviló y se pasó el trayecto soltando grititos de cachorro y llamando la atención de todo el vagón...
A todo esto, mi móvil no dejaba de sonar. Mi hermano preguntando cuánto tardaría en llegar con el perrito, mi madre enfadada deseándo que aquella historia del perro que le había contado mi hermano fuera mentira porque si no yo y el perro dormiríamos en la calle, los de mi compañía preguntándome si llegaría para hacer un pase general, y yo llamando a Hum para compartir con él mi felicidad, pero no hubo manera de localizarle en ese momento...
Total, que llegué a mi destino, crucé la ciudad corriendo con el perrito en brazos y llegué al ensayo cuando ya salían del teatro. Pero les enseñé a Bruno, que lo miraba todo con ojitos asustados, y nadie fue capaz de echarme la bronca con esa cosita bonita en brazos... De mi casa bajaron a recogerme mi padre y mi hermano, mi madre prefirió no verlo para no tener que creerlo... Y cuando llegamos, bajé del coche y se lo dejé coger a mi hermano, que estaba alucinado de que hubiera sido capaz de estar 3 horas en un tren para poder traer a casa esa bolita suave, sabiendo que se me hacen pesadísimos los viajes de más de media hora... Pero yo, por Bruno, ¡lo que haga falta!
Lo subimos arriba, donde estaba mi madre, y lo dejamos en el suelo, a sus espaldas. Cuando lo vio me miró con cara de odio y dijo: "Qué feo... Está asustado...". Y mi padre también le encontró feo, así que me lo cógí y me lo llevé a la habitación para enseñarlo a quien lo quisiera ver y lo encontrara bonito. Y entonces empezó a lloriquear de esa manera tan tierna, y todos se acercaron y ya, de repente, no era tan feo...
Mi madre no se le acerca demasiado, le tiene manía, hoy le ha pisado "sin querer", y siempre le llama guarro y le chilla, pero mi padre le hace hasta más caso que mi hermano, juega con él, le llama, le ayuda a comer...
Es una preciosidad. ¡No es para nada feo! ¡¡Es una monada!! Tan chiquitín, tan gracioso, tan suave, tan... ¡adorable! ¡Le quiero! ¡Le quiero una y mil veces! Es mi pequeño Bruno, un deseo hecho realidad, una esperanza, un proyecto, una vida... ¡Es maravilloso! Ahora sí que puedo cantar a alguien que lo merece, y sin miedo a equivocarme, eso de: How wonderful life is now you're in the world...

viernes, 26 de febrero de 2010

Sonrisas y lágrimas..*

Joder, ¡soy tan subnormal!... ¡Tanto!...
¡Hoy he sido feliz! No, qué digo feliz; ¡he sido FELIZ!¡FELICÍSIMA! Hacía un montón que no me sentía así, ¡un montón! He llegado a casa super relajada, super contenta, sintiéndome fantásticamente bien, con ganas de reir y de dejarme llevar, y soy tan idiota que no se me ha ocurrido otra cosa que hacerme una puta cuenta de Facebook al recibir otra de esas invitaciones de Aguado, e ir clicando en los que decía que yo podía conocer. Y en un momento determinado veo aparecer en la pantalla una foto de Ivan. Al principio me ha sorprendido, porque se veía una foto muy reciente y yo tenía entendido, según me dijo él, que se abrió una cuenta hace tiempo pero que no entraba nunca. Y claro, ¿qué ha pasado? ¡Que la curiosidad mató al gato! He entrada, por ver qué habría, y me he pillado los dedos, ¡cómo no!... Está con otra. A los pocos días estaba con otra a la que ahora le cuenta las mismas mentiras que a mí... ¡Y me ha jodido TANTO!... He vuelto a llorar pero esta vez de rabia, de frustración, ¡de impotencia! ¡Me ha dado una bajada de azúcar y todo de lo mala que me he puesto! ¡Y me han entrado ganas de llamarle y decirle de todo, o presentarme directamente en su casa y abofetearle! ¡¡Pero será hijo de la gran puta!! (sin faltar a su madre, es sólo por la grandiosidad del insulto, no por su sentido literal) ¡Debería habermelo imaginado! Ya sé que le pregunté si había otra y me dijo que no, ¡pero no entiendo cómo pude creermelo! ¡Si es un sucio embustero! Además, si ya faltaba alguna prueba, esta es la definitiva: este tío ya está dentro de esa lista de errores que cometes en al vida que tienen nombre y apellido.
¡Joder, si es que no, no puedo ser feliz, hostia! ¡Un puñetero día que lo soy desde hace meses, y tiene que venir él a estropeármelo, cohones! ¡Siempre igual! ¡Pues no me da la gana! ¡No quiero! ¡Estoy harta de que me haga infeliz! Además, si no hubiera entrado en esa maldita página!... ¡Ya hacía yo bien en desconfiar de ella!... Me he borrado ipso facto, claro está... Pero, como dice Eva, ha sido cosa del destino... Desde luego, lo que está claro es que ahora sí que he cruzado la línea, ahora sí que he pasado ya al odio... Un odio que irá apagando todo el amor que es el culpable de que esta noticia me haya dolido así... Una noticia que, por lo menos, tiene de positivo que me ha reafirmado en mi proposito y me ha confirmado mis dudas: no habrá amistad que valga. Mañana ya decidiré qué opción escoger, pero vaya, para no hacer una tontería esta noche en caliente he pensado en lo que me aconsejaría Hum*, y creo que he escogido la mejor opción posible ahora mismo...
¡Y mañana a vivir la vida otra vez! Olvidar este mal rollo, ¡y volver a ser feliz!
El secreto de esta felicidad reside todo, todo, todo y absolutamente todo en una persona: Hum*. Como siempre, es el único que me quiere... El mejor amigo que pueda encontrar nunca en el mundo... Y, ¿sabes qué te digo? ¡Que mañana en cuanto le vea me voy a lanzar a su cuello y a plantificarle un beso A+ en to' los morros! ¡Aunque estemos en medio de las Ramblas y sea viernes, me da igual! La gente que diga lo que quiera, ¡que este mundo es libre, la vida son cuatro días, y está pa' disfrutarla y na' ma'! Y además, se lo merece... Ha logrado en diez horas lo que algunos no han logrado en semanas, e incluso en meses... Hacerme feliz, ni más ni menos... Hacerme feliz, subirme la autoestima, y enseñarme lo que es amor, demostrarme que existe, y que no es malo si lo sabes manejar bien y darlo bien... Sin duda, una de esas personas imprescindibles... Yo lo recomiendo encarecidamente, ¡pon un Hum* en tu vida! Traen dolores de cabeza, pero besan como nadie y hacen reir como pocos...
Y, ¿sabes qué, también? Que voy a dedicarle una entrada entera para él, sin contaminaciones ambientales de capullos integrales, ¡porque él lo vale!

martes, 23 de febrero de 2010

Marzo artístico..*

¡Menudo mes, este que empieza en breve! Y menudo final de mes el que estoy teniendo, también...
El primer fin de semana de marzo estreno una de las obras que respresentamos esta temporada con la compañía de teatro en la que trabajo. Y para acabar de pulirla bien ensayamos 5 horas diarias cada día de esta semana y de la que viene. Y después del estreno ya tenemos función contratada en 3 teatros distintos de distintos lugares de Cataluña, así que me pasaré los fines de semana de marzo conociendo mi geografía próxima.
Por si fuera poco, me han contratado para cantar en un concierto en el Auditorio, ¡un concierto entero para mí donde podré cantar lo que quiera, en el orden que quiera, y como yo quiera! ¡Eso sí que me hace realmente ilusión! Aunque ya he hecho óperas y musicales, a pesar de algun pequeño papel como solista, suelo estar siempre metida en el coro de escena, que aunque sea el de escena, el que va vestido, maquillado, se mueve, etc, no deja de ser un coro. Y concierto en plan más privado también he hecho, pero cantando un par de piezas, compartiendo el concierto con otras personas, y sin ser nada "importante". Las pocas veces que he actuado en bodas, bautizos y comuniones tampoco me parecen demasiado importantes, la verdad. Y las demás han tenido su gracia, pero me lo he tenido que currar yo, presentarme a castings, pasar pruebas, etc etc. En cambio, esta vez es especial, porque yo no he movido ni un dedo. Sino que han sido los interesados quienes me han pedido si podía y quería cantar, y me han dado total libertad para ello. ¡Y me hace mucha ilusión! Habrá mucha gente, no la familia y amigos, como suele haber en los conciertos que he dado hasta ahora, y será en un escenario de verdad, con un señor piano, unos técnicos de sala iluminando y una acústica casi perfecta,... ¡Y me hace muchísima ilusión!
Además, ¡esta vez nada ni nadie podrá estropearme el momento, no tendré ganas de llorar y lograré sentirme fuerte y segura conmigo misma pase lo que pase! ¡Porque me lo merezco! ¿Verdad?...

lunes, 22 de febrero de 2010

¿Habré errado el camino?..*

'Til everything burns,
while everyone screams,
burning their lies,
burning my dreams.
All of this faith
and all of this pain
burning all down,
cause my anger reigns...
Everything burns

Uso otra vez una canción para que exprese mejor lo que siento por dentro... Anoché lo pasé muy bien de fiesta, es cierto, pero cometí un error... El error de cerrar los ojos cuando llegué a casa y dejarme llevar por el recuerdo de esa sensación... Notaba todavía el ruido de la música estridente de discoteca dentro de mi cabeza, como si me pitaran los oídos y aumentara el volumen al cerrar los ojos. Y en ese momento, a las cinco y media de la madrugada, sin saber muy bien ya donde estaba, mi mente se equivocó de lugar y de fecha y por unos instantes estendió los brazos, esperando poder abrazarse a la cintura de alguien dormido a mi lado... Y sólo encontró el vacío de mi cama, puesto que ni siquiera estaba Amiguito, el perro de peluche que a veces ronda por entre las sábanas. Y aquel horrible error me entristeció enormemente...
Era la segunda vez que salía, y la primera, al salir de la discoteca a las cinco de la mañana, no se me ocurrió nada mejor que coger el tren y presentarme a las seis a casa de Ivan a dormir. A él le di un susto de muerte, puesto que oyó que alguien estaba intentando abrir la puerta, y yo no le había dicho que pasaría, y menos a aquellas horas... Luego volvió a meterse en la cama mientras yo me desnudaba y me ponía el pijama y me acurruqué a su lado, abrazándole y besándole suavemente la espalda, mientras, con los ojos cerrados, oía retumbar los oídos, como si me hubiera llevado la discoteca a casa dentro de mi cabeza. La misma senasción de ayer, pero sin tener otra piel al lado a la que abrazarme y a la que dar besos...
Quizás fue por eso que me dejó al cabo de tres días... Quizás le molestó que llegara apestando a humo y le rompiera el sueño a esas horas... Quizás lo que colmó el vaso fue que me duchara al día siguiente y no recogiera los pelos del desagüe... O simplemente decidió no soportar más el tacto de mis labios sobre su piel... Eso es lo que me mata, el no saber. El no saber el motivo, el detonante, la causa de toda mi angustia,... Eso es lo que hace que el día que por error pienso en él mi mundo se desmorone y me lo cuestione todo, y me dé cuenta de que lo único que estoy haciendo es poner parches, parches inútiles que no durarán demasiado, que acabaran despegándose y volverán a dejarme inidefensa ante mi propia vida, esta que un día decidí regalar a alguien sin ser consciente de lo que hacía... Y deseo pasar página, olvidarme de todo, hacer ver que estos dos últimos años nunca ocurrieron o que si ocurrieron fueron hermosos y sinceros, y que nunca jamás llegué a descubrir sus engaños... Pero desgraciadamente, la verdad nunca es como la queremos... Y vuelvo a no poder evitar ponerme a llorar... Me jode dar un paso adelante y dos hacia atrás... Porque, aunque parezca que avanzo, en realidad retrocedo... Pensé, ingenua de mí, que ya no lloraba al pensar en él, que ya podía recordarle y sonreír... Pero el día que eso ocurrió debió ser la excepción... El dolor persiste, la incomprensión también, y no soy capaz de sacarme tanta ceniza de encima... Para volver a empezar primero necesito conocer... El conocimiento es lo que nos hace libres, ¿no? Pues eso es lo que yo necesito; saber lo que pasó... Saber qué hice mal, qué no supe hacer, por qué nunca fui lo suficiente buena para él, por qué ese rechazo, esa frialdad, ese comportamiento, esa ruptura inesperada, y ahora ese silencio asfixiante... Y lo único que sé es que ahora mismo hay una lágrima solitaria sulcando lentamente mi mejilla derecha, buscando, quizás, las respuestas que yo no sé encontrar...

sábado, 20 de febrero de 2010

Mejorando..*

Bueno, todo va pasando... Tengo los labios mucho mejor gracias a la nueva crema que me recetó Ruben, ya no escupo sangre gracias al asquerosísimo aloe vera que me bebo (aunque me cuesta porque da un asco impresionante), parece que ya por las noches duermo mejor, o por lo menos duermo mientras es de noche (y también de día, porque hoy mismo me he despertado a las dos y media habiéndome ido a dormir a la hora nomalísima hora de la una de la noche...), aunque no me parece muy normal dormir tantas horas, la verdad... Y menos teniendo en cuenta que el sueño no se recupera... Y me despierto igualmente cansada, ¡que eso es lo mejor! Pero bueno, también eso se arreglará... Ivan ha dejado de preocuparme. Algunos aspectos aún me duelen, lógicamente, como antes de ayer que me puse a llorar al tener la certeza de que su rechazo fue más profundo de lo que imaginaba, después de leer unos datos científicos que desmentían la justificación que usaba él en los últimos tiempos... Pero bueno, la verdad es que ya no pienso tanto en él, e incluso el otro día estuve mirando unas fotos en el ordenador de cuando nos hacíamos fotos, que era ese primer período donde estábamos tan enamorados y nos queríamos tanto, y no tan solo no lloré, sino que incluso sonreí. Él tenía razón, que me dejara es lo mejor que me ha podido pasar... En el fondo yo lo estaba deseando... Dolió mucho tanto por mis miedos como también por descubrir su engaño de meses, pero bueno... Todo acaba sanando... Lo único que me apena más de todo en relación a un futuro es que no sea posible esa amistad prometida y anhelada... Yo, de verdad, le quiero mucho... Y me encantaría poderle tener como amigo, y ser realmente buenos amigos, que es lo que eramos aunque lo llamaramos con otro nombre... Pero él se ha comportado mal... Las cosas no se hacen así, y yo no sé olvidar, aunque lo perdone todo... En fin, el tiempo dirá, supongo...
¡Hoy me he comido un flan! ¡Hacía tanto que ni los probaba!... Me lo he permitido porque hoy he adelgazado 300 gramos y ya peso 62'7, aunque supongo que habré engordado con la comida de hoy... Reconozco que me estoy obsesionando un poco, pero bueno, mientras sólo sea un poco no me hace daño y además así me obligo a cuidarme y a vigilar aún más lo que como... Lo malo de comerme un flan es que como he tenido que ponerme insulina, las grasas se absorben en mayor medida, y claro, un flan lleva muchas grasas... Pero da igual, tú, ¡un día es un día!
Esta noche quizás salgo de fiesta con las amigas de mi madre, que tienen entre 20 y 30 años. Como a mi madre le dio por ponerse a estudiar, ahora va con gente joven y se cree joven también. Y, sinceramente, para un hijo no hay nada más cutre que ver que sus padres se creen jóvenes cuando ya no lo son... Yo tengo que aguantar ahora que pretenda ponerse mi ropa (que no le entra y me la da toda...), mis zapatos, que se apodere de la plancha del pelo y los demás utensilios y potingues que yo no me pongo nunca, que pretenda comprarse la ropa donde yo me la compro, que se apodere de mi bisutería teniendo sus joyas de oro de señora de cuarenta y tantos, etc etc etc... Es bastante patético, la verdad, porque antes no era así. Ahora monta fiestas de pijama, se pasa horas hablando por teléfono con las amiguitas pa' reírse de tal comentario en la clase de no sé qué o de tal profesor de no sé qué otra, vienen a casa a hacer trabajos, se regalan peluches, van "a bailar",... En fin, cosas que aún entran dentro de la normalidad de una chica de 20 y pico, pero no en la de una madre de familia de 40 y tantos... Y lo mejor de todo es que en su clase también hay cuatro o cinco de su edad con las que podría ir perfectamente y hacer cosas más acordes con su etapa de la vida, pero bueno... No sé lo que haré, la verdad. Quizás voy, quizás no voy...
De momento me veré alguna película que esté bien, si me apetece haré media horita de bici como la otra tarde, y si no me dedicaré a escribir, ahora que parece que he vuelto a cogerle el gustito...

jueves, 18 de febrero de 2010

Coincidencias..*

Como no podía ser de otra manera, después de estar seis horas durmiendo esta tarde, ¡ahora no hay quien duerma!
Así que me he puesto a ver Cadena Perpetua, que me la recomendó Ruben, mi homeopata, hace ya algunos meses, y como en la biblioteca siempre está cogida no la había visto aún hasta que el otro día descubrí una web donde puedes bajarte películas en menos de media hora y me la bajé. Me ha gustado, por tanto escribiré una entrada nueva sobre la peli como hice la otra noche con la de Sólo te tengo a ti.
Pero no es eso lo curioso, sino que, lógicamente, al acabar de verla he reflexionado y he hecho un paralelismo tal y como él me aconsejó que hiciera, y sí, he entendido el mensaje que quería darme al decirme que viera la película y que pensara en Ciguatanejo (o como se escriba): la esperanza no debe perderse nunca. Y, como lo mío también es una cadena perpetua, tengo todo el tiempo del mundo para intentar salir de ella...
Una vez hecha la reflexión, y ante la imposibilidad de conciliar el sueño, he decidido entrar en Internet para escribir la entrada sobre la peli, pero, como hago ya por costumbre, siempre que abro la ventana del explorer selecciono el blog, youtube y el hotmail. No porque espere recibir algun mensaje, ni mucho menos, pero siempre lo hago así. Había mirado el correo antes de ponerme a ver la peli, así que cual ha sido mi sorpresa al ver que tenía un mensaje en la bandeja de entrada. Pensando que serían de esos de propagando que siempre te los mandan de madrugada (no sé por qué, pero acostumbra a ser así), ¡mi sorpresa ha sido mayor al ver que el correo era de Ruben! ¿No es una extraña coincidencia? Justo cuando estoy reflexionando sobre la película que me recomendó y lo que me dijo etc, recibo un correo suyo... Curioso, el azar o el destino, o lo que sea...
El correo es en respuesta al que le he mandado yo este mediodía para consultarle sobre mis pobres labios y una duda que tengo en la medicación y también porque hace unos días que escupo sangre y no me parece muy normal. Me ha dicho que pase mañana de urgencias, que me visitará en un momento a ver qué es lo que me ve...
Y me hace ilusión ir, ¡tu! Porque es de ese tipo de persones que las ves tan serenas, tan equilibradas, tan seguras,... que aunque sea una cosa incosciente, como que te hacen sentir bien... No sé, son esas sensaciones que o las sientes o no las entiendes... Y es algo que va con la persona, que no puedes imponerlo o pretender serlo. Lo eres o no lo eres. Y se nota en todo; en la manera de andar, de hablar, de sentarte, de mirar, de todo... Y creo que la mayoría de gente que se dedica a la medicina debería ser así. Con esta especie de virtud de equilibrio que tiende a aumenetar el bienestar de quienes le observan o le rodean. Sobretodo aquellos especialistas que se dedican a tratar aspectos más anímicos, como los psicólogos, los psiquiatras, los terapeutas,... Y ya, puestos a pedir, ¡ojalá todo el mundo fuera así! Ojalá pudieras sentirte bien con sólo hablar con alguien, cualquiera, y que cualquiera pudiera sentirse bien hablando contigo... Pero todo el mundo con todo el mundo, universalmente... Eso sería maravilloso, ¿no? Aunque supongo que también un poco aburrido... Si todo el mundo tuviera las mismas virtudes, el mundo perdería muchos matices... Así que acabo de cambiar de idea: sería maravilloso, pero es mejor así...
En fin, mañana (si me despierto a una hora decente) le llamaré y pasaré a ver qué me dice. ¡Aunque si pretende curarme los labios o lo de la sangre con homeopatía puedo pasarme años así!... Y no es que sea una esceptico sin esperanza, pero bueno... Todo el mundo sabe que el handicap de la homeopatía es su lentitud... Pero ojalá lo cure todo, o casi todo, incluso las cadenas perpetuas...

miércoles, 17 de febrero de 2010

Letargo..*

Lo mío no es normal. No puede serlo, vaya. Cada vez, los problemas, en vez de ir desapareciendo o disminuyendo, ¡se me complican y se me hacen mayores!...
El primero es esta mierda del ciclo del sueño, que lo tengo cambiado. Ayer, como dormí hasta tarde por la mañana, luego por la noche no había manera de que me pudiera dormir, y hasta las 6 o así no conseguí conciliar el sueño. Pero claro, a las 7'30h ya estaba en pie, cosa que significa que sólo he dormido hora y media. He ido a la universidad, he estado allí cuatro horas y media de clases seguidas, y además clases nuevas con temario nuevo, profesores nuevos, aulas nuevas, es decir, clases en las que no te puedes dormir porque ya sabes de qué va el asunto... Y claro, al volver a casa a las tres de la tarde me he metido en la cama, he escrito un mail al homeópata para consultarte unos problemillas, y a las cuatro me he quedado dormida, ¡y hasta las nueve y media pasadas!... No es normal ese letargo en el que caigo... Y esta noche, ale, más de lo mismo... No podré dormir, me dormiré ya cuando salga el sol, ¡y luego durante el día estaré que me caigo de sueño!... Un asco, vamos...
Otro de los problemas que se agrava son mis labios. Cuando he llegado este mediodía no podía apenas moverlos de lo mucho que me dolían y me escocían. Y antes de meterme en la cama me los he embadurnado bien de aloe vera, y parece que ahora al despertar estaban mejor, por lo menos no tenía esa especie de roncha roja tan acentuada por todo alrededor y los cortes han parecido sanar un poco... Ahora me he echado crema de caléndula de esta, a ver si consigo mantenerlos hidratados y que no vuelva a salirme eso, por lo menos. Y esta noche empezaré ese tratamiento de aguas termanles de avena que me compró el sábado mi madre y que le costó una pasta... ¡Aunque a mí ya nada me funciona más de una semana, con esta mierda labios!... Y lo mejor de todo es que como es una consecuencia psicosomática muy fuerte, no hay nada que los cure excepto que mi alma esté bien, tranquila, equilibrada, feliz,... Y no es fácil en estos momentos... Y contra más mal, nerviosa, desequilibrada y triste estoy, peor están mis labios... Esta mañana daban verdadero asco... Incluso yo sentía cierta repulsión al mirarlos al espejo... Y me he paseado con ellos por toda la universidad, Dios mío, qué asco... En fin...
Otro problema, el cual no me gusta nada, es que llevo todo el día aguantando con 5 galletas maría para diabéticos, que no tienen nada que ver con las galletas maría normales, esta claro. ¡Y todo porque esta mañana al pesarme había engordado 300 gramos! ¡¡300 gramos!! ¿Qué son 300 gramos? Puedes pesar más porque hayas retenido más líquido, porque haga días que no vas al lavabo, o simplemente porque no has dormido bien esa noche. Y me parece insano pasarme el día sin comer por 300 gramos, y más teniendo en cuenta que hace ya un par o tres de días que no voy de vientre y que además no he dormido bien. Pero la verdad es esa, que no he comido por ver si los perdía y cuando me he despertado de mi letargo de esta tarde lo primero que he hecho ha sido ir a la báscula y seguía pesando 63'4 en lugar de 63'1 que es lo que pesaba ayer. Pero bueno, esta noche cenaré bien, porque por no comer me ha cogido ya una bajada de azúcar. Me tomaré mi plato de verdura, mi merluza al horno y probaré con un kiwi, ¡a ver si hay suerte!... Pero debo evitar obsesionarme de nuevo con la báscula, porque no es sano para nadie, pero menos aún para mí... Si lo supiera mi médico me metería una bronca impresionante y haría que mis padres me la escondieran. ¡Pero me gusta tanto ver como van bajando los números cada día!... Es una lástima por la ropa, eso sí, la verdad, porque estas rebajas me compré un poco de todo y se me está quedando todo grande y fachoso... Pero bueno, mira, no me gasté más de 70€ en todo, creo recordar, y lo que me quedará fabulosamente bien será ese vestido que me compré hace unos días en un ataque de locura caprichosa y que me costó 60€ el vestido solo... Que, por cierto, aún tengo que ir a buscarlo, porque como no me lo puedo poner aún (es de verano) lo dejé en la tienda...
En fin, voy a cenar y luego me pondré esa otra crema de avena, a ver si hace algo, e intentaré... bah, no hace falta ni intentarlo, está claro que no podré dormir...